viernes, 26 de febrero de 2016

ENRIQUE LILLO, PREMIO ABOGADOS DE ATOCHA CLM




Se realizó ayer, 25 de febrero, en el Palacio de Congresos “El Greco” de Toledo, la entrega del premio “Abogados de Atocha 2016” que otorga la Unión Regional de CCOO de Castilla La Mancha, al abogado coordinador del Gabinete Interfederal de CCOO, Enrique Lillo. A continuación se inserta una breve reseña del acto junto a un pequeño reportaje fotográfico del mismo.(En la primera foto, Mariano Sampedro, magistrado del TS, Ramon Saéz, Magistrado de la AN, y Pepe Garrido, abogado laboralista. En la inmediatamente inferior, Luis Collado y Joaquín Aparicio, acompalados de dos bellas damas).

Al acto asistió una gran multitud de personas, autoridades locales y ante todo miembros de los colectivos más famosos defendidos por Enrique Lillo, como los Espartanos de Coca Cola o la gente de Tele Madrid. Una gran participación del área de Derecho del trabajo y de la Seguridad Social de la UCLM, abogados laboralistas y magistrados, así como amigos, compañeros y sindicalistas, consiguieron una nutrida asistencia en un gran salón para más de 250 personas.

Como señalaría Carolina Vidal, que presentó el acto, “la doctrina judicial del Tribunal Constitucional hoy no se entendería sin el nombre de Enrique Lillo y de su exacerbada defensa del derecho de huelga y de la libertad sindical”. A lo largo del tiempo “sus teorías han sembrado doctrina universitaria y jurisprudencial. Ha sido un gran creador del derecho en los juicios y en las vistas, tiene esa capacidad de los grandes profesionales de que los jueces reflexionen sobre normas que actualmente son restrictivas con los derechos de los trabajadores, sobre la justicia y la injusticia de la aplicación de estos preceptos. Siempre está para dar una visión lo más justa posible para la clase trabajadora”.

El presidente de la Fundación Instituto de Estudios Sociales, Antonio Arrogante,  afirmó que "hemos acertado de nuevo" en la elección de Enrique Lillo porque "cumple" con la responsabilidad de los abogados laboralistas: "El compromiso, la tenacidad, el rigor y el saber del lado que esta" en defensa de los derechos y libertades.

También intervinieron, aunque en una grabación de video, el presidente del colegio de abogados de Toledo y el secretario general de CCOO de Madrid, Jaime Cedrún. Tras ellos Alejandro Ruiz Huerta, como presidente de la Fundación de Abogados de Atocha y último superviviente de los mismos.

En esta línea de elogios, el secretario general de CCOO CLM, José Luis Gil, afirmó, tajante: "Enrique es irrepetible, es bueno en si mismo. El sindicato no se entendería en este país sin Enrique Lillo, Es justo decirlo y lo mantengo donde haga falta. Por ello, "todo lo que digamos de él hoy será insuficiente para hacerle justicia, a lo que significa su figura y su trabajo en los últimos 39 años", ha indicado Gil, para quien "encarna ese vigor que mostraron los compañeros que murieron hace 39 a manos de unos fascistas".

La intervención de Enrique Lillo fue magnífica. Con gran sentido del humor desgranó las razones por las que podría haber sido elegido para el premio, luchar por los trabajadores y obtener ciertas victorias en algunos despidos colectivos sonados, ser natural de Carrizosa, junto al círculo fraternal de Fuenllana y los amigos de Villanueva de los Infantes, lo que le hacía un manchego especial – el alcalde de Carrizosa estaba presente, al lado de su hermano el médico, Tomás Lillo – y en fin, que era buen amigo de CCOO CLM y en particular de su secretario general, Jose Luis Gil, el “medallero”.

Se confesó orgulloso y satisfecho del premio que ha recibido, pero explicó a continuación que  "el mérito no es mío individual, sino de todos los trabajadores;  el mérito es de los trabajadores de Coca-Cola, que han sido protagonistas de una lucha, que todavía sigue en gran medida, pues en nuestra opinión la reincorporación no es correcta en el centro de trabajo de Fuenlabrada (Madrid), o de  "los compañeros" de otros casos que ha asesorado, como Telemadrid, Airbus o Tyco, "multinacional donde hay una sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (UE) que dice que es tiempo de trabajo el invertido en los desplazamientos y que en nuestra opinión tampoco la empresa cumple correctamente". Lillo también se refirió a los trabajadores de Elcogas de Puertollano (Ciudad Real): "Espero que sean readmitidos y, aunque creo que hoy les entregaban las cartas de despido, confío que ese despido sea revocado".

Esta actividad de defensa jurídica podría a su juicio haber sido resaltada y premiada en la persona de otras muchas abogadas y abogados, a los que fue refiriéndose, como las abogadas del Gabinete Confederal, Eva Silván y Eva Urbano, o al coordinador del Gabinete de Estudios Jurídicos de Albacete, Paco Gualda, o a la abogada de la Federación de Enseñanza, Carmen Perona, o a la excelente abogada de Toledo y presentadora del acto, Carolina Vidal. Porque en definitiva entiende que "los abogados de CCOO, que son los sucesores de aquel espíritu del colectivo de Atocha", junto al propio sindicato, serán  “capaces de mantener ese legado, que consiste básicamente en luchar por las libertades" , cuestión en la que todavía hay un amplísimo campo por recorrer, especialmente después de estos últimos cuatro años en los que el Partido Popular ha embarrado la democracia de corrupción y de violencia contra los trabajadores, demonizando al sindicato como una organización execrable y peligrosa.

También ha confiado en que "se consume un cambio de políticas laborales y sociales, que implique un giro social a la izquierda en el nuevo Gobierno o en los cambios que hagan faltan, que se tengan que producir, que son muy necesarios para el conjunto de la sociedad española". Uno de ellos, evidentemente, es el de la derogación del artículo 315.3 del Código Penal, que "criminaliza a los piquetes y que es un precepto penal que viene de una ley franquista". Se congratuló de la absolución de los 8 de Airbus, pero advirtió que hay pendiente un recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional en un caso de responsabilidad por daños derivados de una persona participante en un piquete que se imputa a quien se identificó como responsable del mismo, el secretario provincial de CCOO de Albacete, que cuenta con el informe favorable a su estimación por el Ministerio Fiscal, pero ante el que hay que estar alerta y movilizados, puesto que es más que previsible que el Tribunal Constitucional utilice este caso para imponer un régimen represivo del piquete de huelga, y “corregir” así la cadena de absoluciones que sobre todo ha significado el caso Airbus.

Pero también incitó a derogar la reforma laboral, eso sí, “bien derogada”. Por ello se mostró  crítico respecto del pacto de investidura entre el PSOE y Ciudadanos en materia social, en especial respecto del contrato estable de tutela creciente, un artificio que se quiere imponer en varios países, desde Italia hasta Francia, sobre el que objetó la pérdida de la noción de causalidad y la ineficacia de su implantación respecto de los objetivos pretendidos, alertando respecto del efecto de sustitución que se podría llevar a la práctica.

Mostró su cierto asombro ante el hecho de que se siguiera hablando del problema del despido como un problema de coste económico, cuando los salarios de los trabajadores en España son bajos y han sufrido en estos cinco años un intenso proceso de erosión mediante la devaluación salarial interna que ha logrado la reforma laboral y la obstaculización de la negociación colectiva. Recomendó sin embargo que en todos los procesos de despidos colectivos se hicieran públicos los salarios de los directivos y de los Consejos de Administración, para que se pudiera comprobar de forma clara y meridiana la desigualdad profunda entre las remuneraciones de unos y otros, quince a treinta veces superiores. Como propuestas fundamentales de reforma entendió imprescindible volver a interponer una mediación colectiva y pública a la capacidad libre de despedir del empresario, recuperar la figura del despido en fraude de ley, reforzar las garantías para impedir contrataciones laborales temporales fraudulentas y en cadena.

En el acto hubo también alginas notas necrológicas. Se recordó a Julio Herrero, el “ingeniero de CCOO”, que fue secretario provincial de CCOO y concejal de Toledo, a cuya hija Clara se le entregó una placa de recuerdo, y Enrique Lillo mencionó a dos personas ausentes que con toda probabilidad habrían estado presentes en el acto, Nacho Montejo, un abogado de raza en la estirpe de los abogados de Atocha, y Manuel Ramón Alarcón, magistrado del Tribunal Supremo, intelectual señalado y un gran creador del Derecho del trabajo democrático.

Tras la intervención de Lillo, habló José Luis Gil  y cerró el acto el Presidente de la Junta de Comunidades de Castilla La Mancha, Emiliano García- Page. Era ya muy tarde y el último tren a Madrid salía a las 21,30, por lo que un nutrido grupo de asistentes tuvimos que abandonar el acto sin poder departir ya más tranquilamente con los asistentes y el premiado.




1 comentario:

Anónimo dijo...

Carolina Martínez Moreno

27 de febrero a las 20:52


Orgullosa, emocionada y honrada con la amistad de una persona indescriptible e irrepetible... enhorabuena Enrique, admirado y querido amigo