viernes, 14 de mayo de 2010

PRONÓSTICO RESERVADO PARA EL MODELO SOCIAL EUROPEO


El anuncio de las medidas de recorte del gasto público realizadas por el presidente del gobierno español como forma de llegar al compormiso del pacto de estabilidad europeo en el 2013 ha generado un aluvión de comentarios y declaraciones. La reacción sindical deja traslucir la profunda decepción por estas medidas que repercuten de forma extremadamente negativa en el proceso de diálogo social. En la blogosfera amiga, se suceden las intervenciones, siempre sugerentes y que suministran argumentos y puntos de vista útiles para consolidar el juicio de valor y la diseminación del disentimiento. En especial recomendamos del blog Metiendo Bulla, la entrada en la que polemiza con el editorial del El Pais y recuerda la existencia de un acuerdo colectivo en la función pública 2010-2012 en el que se había pactado un interesante régimen de contención salarial con una revisión del mismo en el tercer año, una vez salido de la crisis. El link es:

http://lopezbulla.blogspot.com/2010/05/provaricar-y-prevaricar.html .
También el siempre incisivo Javier López habla en su blog del patriotismo económico y la expatriación del capital y del dinero en relación con un discurso de "sacrificios" a la nación. Se puede ver en el link:
http://ccooblog.wordpress.com/2010/05/13/patria-en-crisis/.
En casi todos los lugares en los que uno se detenga a oir o que tenga que hablar con otra persona, se comenta incesantemente alguno de los temas planteados: el recorte de los salarios de los funcionarios, la congelación de las pensiones, la retirada del cheque-bebé, la anulación práctica de las ayudas de dependencia.
La situación es muy complicada, y el diagnóstico indica un pronóstico reservado. Seguro que tendremos ocasión de ir examinando poco a poco las evoluciones de la actualidad, las medidas de presión y las movilizaciones que se preparan, los análisis de fondo sobre este momento. Pero no es un problema nacional (o sólo nacional). Es ante todo un problema europeo. La lógica que anima el Fondo de Estabilización recién creado - y saludado como algo positivo y necesario por la mayoría de los comentaristas - es la misma que sostiene al Fondo Monetario Internacional, resucitado en esta crisis. No es otra que la de condicionar el crédito a los países en dificultades financieras a vínculos desastrosos desde el punto de vista social. La reducción del salario global de los trabajadores europeos, la libertad de despido y la reducción del gasto social son los objetivos explícitamente declarados por los decididores de la Unión y desde luego por los miembros del ECOFIN.
Cada paso adelante en la salida a la crisis implica el desmoronamiento progresivo del llamado modelo social europeo. Perseguir ahora el adelgazamiento y la debilidad del Estado y del aparato público implica no sólo los retóricos "sacrificios" de la población, sino comprometer gravemente las posibilidades de recuperación de la economía. No es menos importante el devastador efecto sobre la participación política. Los ciudadanos de cualquier país europeo saben ya el nulo valor que tienen sus indicaciones de voto para formar lo que un día se llamó la voluntad general. No hay otra política que la que conduce a la reducción del bienestar social y los derechos de los trabajadores y trabajadoras.
El sindicato europeo, la CES, tiene que salir de su mutismo. El proceso que se está apenas iniciando acelera las tendencias a la desestructuración primero y el derrumbe progresivo después del modelo social europeo: ciudadanía social, estado de bienestar, garantías de un empleo con derechos y representación de los trabajadores como grupo social por el sujeto sindical representativo. El problema debe trasladarse de forma inmediata también a esa dimensión supranacional. El sindicato europeo tiene que plantearse una movilización fuerte y continuada contra esta deriva política neoliberal que está destruyendo en Europa el modelo social que es la condición de existencia del sindicalismo y de sus medios de acción y que condena a la impotencia a millones de ciudadanos que dudan del valor de la participación política o no creen ya en ella de forma irrevocable. Europa no puede identificarse con una desbocada desigualdad en la distribución de la riqueza y la progresiva anulación de las principales instituciones que tutelan el trabajo, en especial al sindicato y su presencia institucional y social. Nos va mucho en este lance.

3 comentarios:

  1. Queridos amigos: Cuando leí y escuché a Zapatero, me dije: "No puede ser. Domingo Cavallo ha conseguido conchabarse en España". Y tomé de mi archivo palabras similares del mismo Cavallo, ministro de Menem y de la alianza; José Alfredo Martínez de Hoz, ministro de economía de la última dictadura, hoy preso; Carlos Menem, la rata innombrable; Fernando de la Rúa, el que escapó en helicóptero tras aplicar un ajuste que incluída rebajas de sueldos, jubilaciones y pensiones (¿les suena conocido?); Mauricio Macri, jefe de gobierno de esta Ciudad, al borde de ser procesado por liderar una banda de espías, integrante de una familia que hizo y hace grandes negocios a costa del estado, y la constelación de economistas de la City financiera, que aún hoy siguen con la misma cantinela.

    Como en la Argentina tenemos vasta experiencia en materia de ajustes y más ajustes, y, por supuesto, de sus resultados, pregunto: a) ¿hay pista de helicópteros en La Moncloa?, b) ¿Pagará Zapatero derechos de autor a los personajes argentinos que nombré más arriba?; c) ¿hay suficientes bomberos en España para apagar incendios?. Espero respuestas.

    Un abrazo solidario y experimentado

    ResponderEliminar
  2. El compañero argentino tiene un ácido sentido del humor, pero realmente el tema es muy serio para nosotros, los que vivimos en esta piel de toro. La cosa está que arde y más va a arder. De acuerdo absolutamente con el texto del blog

    ResponderEliminar
  3. Parece que sí: el compañero Andrés tiene su admirable retranca. Lo que está por ver ahora es la inteligencia (muchas veces demostrada) del sindicalismo español. Pasada la obligación de poner verde al que provoca estos desaguisados sería conveniente ver qué nos dicen nuestros dirigentes sindicales.

    ResponderEliminar