jueves, 20 de agosto de 2026

LA CANDIDATURA DE YOLANDA DÍAZ A LA DIRECCIÓN GENERAL DE LA OIT


 

En el mes de noviembre de este año, se enfrentarán como candidatos a la dirección general de la OIT quien hasta ahora ha ocupado este cargo, Gilbert. F. Houngbo, de profesión contador y administrador de empresas y antiguo funcionario de la calificadora Price Waterhouse, luego primer ministro de Togo y funcionario de  la OIT y la Ministra de trabajo y Vicepresidenta Segunda del gobierno de España, Yolanda Diaz. El actual Director General pretende nombrar un Director General Adjunto de Estados Unidos, del que dependerían el conjunto de políticas de la OIT y la sección de normas, a cambio de que Trump hiciera efectiva las contribuciones debidas a la OIT, como ha señalado entre otros El Pais (https://elpais.com/economia/2026-08-18/el-rival-de-yolanda-diaz-en-la-oit-busca-el-favor-de-estados-unidos-en-la-batalla-por-la-direccion.html). Este “desembarco” norteamericano tiene mucho que ver con el contenido de la agenda del Departamento de Relaciones Exteriores y del Departamento de Trabajo que se basa en el proyecto concebido por Heritage Foundation y otras instituciones afines, la llamada “promesa conservadora” (https://static.heritage.org/project2025/2025_MandateForLeadership_FULL.pdf ), que implicaría una transformación profunda tanto de los objetivos como de los métodos de trabajo en esta Organización. Por el contrario, la candidatura de Díaz conecta directamente con los ejes centrales de la OIT presentes tanto de la declaración de Filadelfia como en la Declaración sobre el trabajo Decente y además sería la primera vez que esta organización internacional fuera dirigida por una mujer. Es importante ver como se posicionan los mimbros del Consejo de Administración de la OIT – gobiernos, empleadores y trabajadores – en el próximo otoño frente a dos proyecto tan nítidamente contrapuestos.

La cuestión se presenta disputada, pero en este blog somos partidarios de esta candidatura y por ello hemos querido dar la voz a la visión que propone Yolanda Díaz en ella, precedida de una introducción que ha efectuado a la misma nuestro amigo Joaquin Pérez Rey en la que subraya algunos elementos relevantes de esta propuesta

No suele ocupar portadas, pero la Organización Internacional del Trabajo  (OIT) es uno de los mecanismos más importantes de nuestro sistema multilateral para hacer efectivo el trabajo decente en todo el planeta. Sus orígenes se remontan al Tratado de Versalles y ha atravesado más de un siglo de historia, incluida la Segunda Guerra Mundial, preservando una idea esencial: la paz duradera solo puede fundarse en la justicia social.

Su función sigue siendo decisiva para conseguir que el trabajo con derechos sea una realidad global y continúe siéndolo ante la profunda metamorfosis que está experimentando el mundo del trabajo. La revolución tecnológica, el cambio climático, las transformaciones demográficas y una nueva geopolítica de la producción y de las relaciones laborales están alterando profundamente las condiciones en las que trabajamos y producimos.

Frente a esos cambios, el mandato de la OIT continúa siendo extraordinariamente vigente y nítido: «el trabajo no es una mercancía». Ese mandato se encuentra, sin embargo, amenazado por las presiones del trumpismo y por una gestión de la Organización que la ha conducido a afrontar no solo una crisis financiera de enormes proporciones, sino también una preocupante crisis de orientación y de valores.

Por eso resulta tan importante construir una alternativa sólida, ambiciosa y con visión de futuro a la mediocre gestión actual de la Organización.

Es, por tanto, una gran noticia que una ministra y vicepresidenta como Yolanda Díaz Pérez , con decenas de acuerdos de diálogo social a sus espaldas y una profunda convicción acerca del multilateralismo y de la justicia social como principios articuladores del orden internacional, haya decidido dar un paso al frente para aspirar a dirigir la OIT durante los próximos años.

De conseguirlo, no solo sería la primera mujer al frente de esta institución centenaria. Su elección podría representar también un rayo de esperanza para quienes creemos que todavía es posible construir un orden internacional más justo, basado en el trabajo decente, los derechos laborales, la democracia en el trabajo y el diálogo social.

Esta es su declaración de visión.

“RECUPERAR EL LIDERAZGO DE LA OIT: EL DIÁLOGO SOCIAL COMO FARO DE LA JUSTICIA SOCIAL EN UN MUNDO EN TRANSFORMACIÓN”

Yolanda Díaz Pérez

Candidata al cargo de Directora General

La OIT se encuentra en una encrucijada. De perdurar la actual crisis, la única gran organización internacional que antecedió a la Sociedad de las Naciones y que ha sobrevivido a la Segunda Guerra Mundial, iluminando el camino de la justicia social, se enfrentaría a un riesgo existencial para el cumplimiento de su mandato y su relevancia como principal proyecto institucional construido para asegurar el paralelismo entre el desarrollo económico y el progreso social.

No es el momento, por tanto, del statu quo, sino de un giro estratégico guiado por una visión clara, consensuada con los constituyentes tripartitos y arraigada en los principios y valores de la organización, que permita de manera efectiva la superación de la crisis presupuestaria y programática. Lo que está en juego es si la comunidad internacional está dispuesta a preservar el único sistema universal concebido para situar la justicia social en el centro de la gobernanza mundial, gracias al corpus de normas internacionales del trabajo y el diálogo social entre personas trabajadoras, empleadores y empleadoras y Gobiernos.

La crisis de la OIT

Además de la crisis financiera generada por el impago de las contribuciones de algunos Estados, la organización adolece de carencias que redundan en una fragmentación de la capacidad técnica frente a otros actores multilaterales, como el Banco Mundial o la OCDE. También urge reforzar el papel de la OIT en las economías menos avanzadas, y evitar cualquier titubeo en la lucha contra el cambio climático, la reducción de las desigualdades y la erradicación de las discriminaciones contra las mujeres. 

De manera general, en un momento histórico marcado por grandes desafíos —como la irrupción de la inteligencia artificial y la automatización en el empleo, la necesidad de una transición justa y la cronificación de la economía informal—, la OIT debe estar en condiciones de liderar el debate internacional para así minimizar los riesgos y aprovechar las oportunidades que ofrecen los cambios desde el punto de vista del trabajo decente y la empresa sostenible.

Para ello, debe aportar respuestas ambiciosas y coherentes a los grandes retos de nuestros tiempos, y a la vez reforzar la democratización del funcionamiento interno de la Organización, su presencia sobre el terreno para incrementar su eficacia, y garantizar su sostenibilidad financiera sin menoscabar su independencia —explorando incluso nuevas fórmulas de colaboración público-privada compatibles con su autonomía—.

La Organización debe ser consciente, además, de que constituye uno de los escasos espacios multilaterales donde la voz del Sur Global y la de las personas trabajadoras y las empleadoras participan en condiciones de igualdad con los Estados en la construcción de las reglas del sistema internacional. Superar su crisis, que se superpone con características propias a las del conjunto del sistema internacional, es una gran oportunidad para reforzar el multilateralismo como única vía posible para un mundo basado en la paz.

Responder a la crisis supone una visión compartida del futuro de la OIT… 

En definitiva, la OIT necesita pasar de la gestión del declive al liderazgo estratégico, con una mayor ambición transformadora. Esto pasa, en primer lugar, por la determinación de prioridades programáticas en torno a la contribución del diálogo social a los desafíos globales. Como punto de partida, se proponen las siguientes áreas temáticas: 

1. Encarar las transiciones digital y climática:

-             En materia de gobernanza de la inteligencia artificial, el Convenio 193 abre una nueva etapa en la capacidad normativa de la OIT para gobernar las transformaciones tecnológicas. Pero la respuesta debe ir más allá. La discusión general de la CIT de 2027 debe permitir avanzar hacia una estrategia tripartita de gobernanza tecnológica y de la inteligencia artificial.

-             Se propone lanzar una nueva iniciativa sobre las repercusiones socio-económicas del cambio climático.

2. Empresas sostenibles y desarrollo inclusivo para una competencia internacional justa:

-             En un contexto de recrudecimiento del proteccionismo, las normas de la OIT pueden servir de referencia para garantizar una competencia internacional justa en el marco de los tratados de libre comercio, proclive a mejorar la productividad de las empresas, la innovación y las remuneraciones de las personas trabajadoras. Conviene, por tanto, profundizar el análisis de esta contribución.

-             El desarrollo del tejido productivo y el crecimiento inclusivo para la creación y el desarrollo de empresas sostenibles, a través de políticas de inversión e innovación sensibles a las pequeñas y medianas empresas, la transición de la economía informal a la economía formal o el impulso de una agenda para la economía social y solidaria.

-             La contribución al trabajo decente de las políticas macroeconómicas, tanto en tiempos de expansión como de crisis, ofrece una oportunidad para cooperar con el Banco Mundial y el FMI.

3. Trabajo decente, protección social y formación a lo largo de la vida

-             Reforzar la protección social debe seguir siendo una prioridad esencial de la OIT en un contexto marcado por la transformación del empleo, la transición demográfica, la expansión de nuevas formas de trabajo y la persistencia de brechas de cobertura. Se propone reforzar la detección de políticas que funcionan para impulsar sistemas universales y sistemas de financiación eficaces.

-             La formación y el aprendizaje a lo largo de la vida es imprescindible para afrontar las profundas transformaciones que atraviesa el mundo del trabajo. La OIT debe promover sistemas de formación accesibles, inclusivos y vinculados a empleos de calidad, con una participación efectiva de los interlocutores sociales en su diseño y desarrollo.

4. La lucha contra las desigualdades y el avance hacia la igualdad entre mujeres y hombres.

-             La lucha contra las desigualdades debe constituir uno de los grandes ejes de la acción futura de la OIT, impulsando políticas de salarios dignos, negociación colectiva, igualdad de oportunidades y redistribución, prestando especial atención a los colectivos más vulnerables, como las personas con discapacidad. Combatir las desigualdades exige también abordar sus causas estructurales.

-             La OIT debe prestar una atención prioritaria a la igualdad entre mujeres y hombres, profundizando en su programa transformador para lograr la igualdad de género en el mundo del trabajo Además de la brecha salarial, persisten obstáculos al acceso al empleo, a la promoción profesional, a la distribución de los cuidados, a la protección social y a la participación en los espacios de decisión. Además, los valores del feminismo ofrecen a la OIT una oportunidad decisiva para construir una organización más inclusiva, democrática y representativa. El diálogo social solo será plenamente legítimo si incorpora en condiciones de igualdad la voz y la experiencia de las mujeres.

5. Hacia una Carta Global de Derechos Laborales una década después de la declaración del centenario

-             Ante los desafíos globales, resulta necesario reafirmar la existencia de un suelo universal de derechos laborales. Una Carta Global de Derechos Laborales, que adopte la forma de Convenio, permitiría sistematizar los grandes principios desarrollados por la OIT a lo largo de su historia y, al tiempo, incorporar los nuevos desafíos del trabajo del siglo XXI. Su elaboración, mediante el diálogo tripartito, podría convertirse en una gran iniciativa movilizadora en torno a la justicia social y el trabajo decente. Una Carta Global de Derechos Laborales ofrecería una referencia universal para gobernar una economía global que debe situar los derechos de las personas en el centro, siendo el gran paso adelante de la Organización tras las declaraciones del centenario, la justicia social y los principios y normas fundamentales en el trabajo.

mejoras de gestión en torno a tres pilares estratégicos… 

Para desarrollar su tarea de manera eficaz, es necesario abordar los problemas de fragmentación que adolece la Oficina. Para ello, se propone generar sinergias en torno a los tres pilares que sustentan la acción de la organización, y con resultados medibles.

El primer pilar debe ser la acción normativa. Las normas internacionales del trabajo constituyen el ADN de la OIT y su principal ventaja comparativa en el sistema multilateral. Este pilar debe concentrar los recursos necesarios para robustecer el sistema de control. Lejos de debilitarse por razones presupuestarias, la acción normativa debe modernizarse para responder a las nuevas modalidades de empleo, la irrupción de la inteligencia artificial y el cambio climático, asegurando que la legislación laboral internacional mantenga su fuerza protectora y su vigencia global.

El segundo pilar estratégico se define bajo el concepto de palancas para el trabajo decente y la empresa sostenible. Este bloque conceptual reconoce que el empleo de calidad, con derechos, y la protección social suponen un tejido productivo dinámico y responsable. Los programas de este pilar deben orientarse a proporcionar cooperación técnica a los actores tripartitos para diseñar políticas públicas que funcionan. Debemos ofrecer herramientas prácticas para que el crecimiento económico se traduzca de manera efectiva en desarrollo social y equidad, y viceversa, para convertir la OIT en un hub global de conocimiento.

El tercer pilar es la cooperación para el desarrollo. Este ámbito debe concebirse como el brazo ejecutor y operacional de los dos pilares anteriores sobre el terreno. Los programas de cooperación deben rediseñarse para canalizar de forma eficiente el conocimiento técnico de la organización hacia los países en desarrollo, adaptando los instrumentos a las realidades locales. La reforma exige que la cooperación para el desarrollo de la OIT abandone la actual dispersión en pequeños proyectos locales inconexos y se concentre en grandes programas marco nacionales y regionales de trabajo decente, con objetivos claros y sistemas rigurosos de evaluación del impacto real y sostenible en las comunidades beneficiarias.

De manera general, y profundizando en la estrategia de cooperación 2026-2029, es necesario reforzar la voz del Sur Global en la acción presente y futura de la OIT, como en los procesos de decisión.

cambios en la gobernanza…

Avanzar en la democratización de la Organización es una tarea urgente. La Declaración del Centenario de la OIT aboga por “una participación plena, equitativa y democrática en (la) gobernanza tripartita". Este es, por tanto, nuestro horizonte.

La mejora de la gobernanza también supone revitalizar el diálogo social en el seno de la propia OIT. En este sentido, nadie debe sentirse desplazado y no puede verse en el diálogo social un método lento e ineficaz de toma de decisiones. Justo al contrario, la Organización debe reforzar su tripartismo, contribuyendo a superar los recientes problemas de polarización.

También somos conscientes de la necesidad de ajustes financieros internos, pero esto debe hacerse como lo exigen los propios principios de la OIT en consulta permanente con el Sindicato y respetando los acuerdos colectivos. La mejora de la eficiencia de la organización es clave: podemos hacer mucho más sin incrementar los recursos.

y la búsqueda de nuevas fuentes de financiación

Dado que las cuotas ordinarias de los Estados miembros difícilmente experimentarán incrementos significativos a corto plazo, la OIT debe emprender una búsqueda de contribuciones voluntarias. Estas aportaciones, procedentes de gobiernos donantes tradicionales, de agencias de desarrollo, de bancos regionales de inversión, y de cooperación público-privada, deben convertirse en un motor financiero de la organización.

Para evitar que las contribuciones voluntarias fragmenten aún más la agenda institucional debido al deseo de los donantes de financiar proyectos específicos de su interés particular, la OIT debe incentivar las contribuciones voluntarias plurianuales y no condicionadas, dirigidas de forma directa a los fondos comunes de los tres grandes pilares estratégicos descritos.

En conclusión, considero que esta visión, respaldada por mi experiencia de gobierno de un país que ha conocido un periodo excepcional de expansión y de creación de empleo de calidad, basada en decenas de acuerdos de diálogo social, puede contribuir de manera decisiva a reforzar el papel de la OIT como referente de la justicia social en el mundo. La OIT ha conocido otras crisis de gran envergadura, y siempre las ha superado guiada por sus principios y valores. Confío en que ese es de nuevo el camino, y no la dilución del mandato de la organización. Por ello, y por el convencimiento de que ha llegado el momento de confiar en el liderazgo de una mujer, tengo el honor de solicitar su apoyo a mi candidatura.

lunes, 17 de agosto de 2026

SOBRE ABELARDO DE LA ESPRIELLA Y LA ULTRADERECHA TRIUNFANTE POR DOQUIER (HABLA TARSO GENRO)

 


Cunde el desánimo entre las personas progresistas en nuestro país ante la que se pregona como inminente e irresistible ascensión de un nuevo Arturo Ui, personificado en el bloque de poder de la derecha extrema y la ultraderecha, que sobrepasa cualquier límite moral y democrático gracias a la modificación sustancial de una opinión pública en la que la antropología de la solidaridad que promueve la forma de conciencia creada por la ideología ecosocialista y comunista ha sido sustituida por la aceptación del resentimiento y del miedo, de los rencores privados, las desilusiones particulares y las exclusiones de los diferentes o de los extraños que se suponen invasores de nuestro espacio vital caracterizado por el éxito personal y la confortabilidad del dinero. La violencia permanente que crea el tecno fascismo impulsado desde el gobierno actual de los Estados Unidos y la pulsión de muerte y desolación que lleva aparejado el genocidio de los pueblos árabes de Palestina por el estado de Israel,  sostenido en su extremo terror por la gran potencia norteamericana, está alterando de manera consciente los confines dentro de los que se movía hasta hace relativamente poco tiempo la democracia y los derechos cuyo reconocimiento y ejercicio aparecían garantizados por este sistema político.

En América Latina, esta irrupción del dominio violento de la era Trump ha ido extendiéndose no sólo mediante intervenciones militares directas como en Venezuela o un cerco de privación de energía y de suministros como en Cuba, sino de manera destacada a través de sucesivas victorias electorales frete a candidatos de la izquierda, incluso moderada, como las sucedidas en Argentina, en Ecuador y en Chile, o, más contestadas en cuanto a su resultado, en Perú o en Colombia, en donde la victoria de Abelardo de la Espriella ha sido contestada respecto al contenido final de los votos y en todo caso se ha efectuado con un margen estrechísimo de victoria.

El nuevo presidente de Colombia es un personaje grotesco, que exalta la violencia junto a un sectarismo religioso imponente y que ha rechazado la ayuda internacional ante el grave terremoto padecido de todos aquellos países que no sintonizaban políticamente con su ideario reaccionario, mostrando además una inmediata sumisión al estado de Israel y la aceptación de su actuación criminal y genocida. Colombia debe estar muy atenta a las evoluciones que este presidente puede imponer a la democracia de aquel país, que ha trabajosamente logrado superar la guerra civil interna para llegar a una paz siempre complicada y en equilibrio inestable.

Tarso Genro, gran amigo de este blog y un de los más brillantes analistas políticos de América Latina, interviene a través de la ventana de X con observaciones siempre agudas y radicales sobre la realidad política de esa región. Sus tesis sobre el desdoblamiento de dos niveles del capitalismo (el financiero y el criminal) y la posterior capacidad de ambos de crear una base de opinión pública que se siente representada por las pulsiones de violencia y destrucción que estas estructuras de clase son capaces de producir, permiten una explicación profunda de algunas tendencias sociales e ideológicas en nuestra actualidad. Aunque siempre pensando en última instancia en la posibilidad de una vía alternativa y socialista que surja de un bloque común democrático, para lo cual la evolución de las elecciones brasileñas de octubre son decisivas, ha intervenido recientemente comentando un “post” del presidente colombiano en el que éste recomienda una dieta determinada, con baile y fornicación permanente, como la clave que explica su figura envidiable y su estilo inigualable, en el contexto de la enorme tragedia humana que su pueblo está sufriendo en estos días.

El texto de Tarso Genro es conciso y muy claro, e introduce estos elementos de comprensión que va progresivamente desarrollando en muchas de sus intervenciones en el marco de la elaboración teórica del Instituto Novos Paradigmas que el mismo dirige.

Este es el texto que incorporamos, oportunamente traducido por la versión gratuita de DeepL, revisada posteriormente por el curador de este blog.

LA DECADENCIA DEL PEOR NEOLIBERALISMO

Tarso Genro

Es muy humano afirmar que el pueblo que eligió a Abelardo de la Espriella se merece a este psicópata megalómano y debe padecer lo que está haciendo como presidente. Pero no se lo merece. Tenemos que comprender que este sórdido tipo humano es un fenómeno mundial que asola las democracias liberales occidentales, impregnadas por completo de los valores de la decadencia  del peor neoliberalismo: aquel impulsado por el capitalismo  financiero global clandestino, marginal y criminal. Esta producción criminal de capital está articulada con el sistema financiero global dentro de la legalidad de Occidente (y más allá de Occidente), cuyos reflejos organizativos, tanto materiales como de naturaleza moral, están presentes en el sistema de poder de Epstein y su lista de invitados infames. En ese sistema se pone de manifiesto la radicalización de los antivalores de la deshumanidad y la perversión, que se alimentan de las nuevas formas materiales (científico-tecnológicas) e inmateriales de producir bienes mercantiles e informativos. Pero allí también se producen conciencias, cada vez más uniformes, vendibles y comprables, en el mundo irreal y real de la manipulación de las redes. Agnes Heller —discípula de Lukács— ya había expuesto una nueva posibilidad en un libro publicado originalmente en 1970 («La vida cotidiana y la historia»), en el que examina las «esferas heterogéneas» que pueden chocar en la producción de valores.

Una posibilidad —que no tiene por qué ser contradictoria— es la que se da en la esfera material de la producción del capitalismo industrial clásico, en la que se producen los bienes materiales mediante la agregación colectiva de valor en las fábricas modernas. En estas, la producción de valores materiales se refleja en la esfera inmaterial de la conciencia social y política, vivida y negociada de manera pública —en las calles y en las plazas— en el capitalismo de la democracia liberal «clásica». Aquí, los valores materiales y morales en proceso de producción no chocan de manera radical, sino que se armonizan relativamente en espacios sociales visibles.

En Colombia, quien está en el poder es la marginalidad global del capital pirata, que responde al «gran hermano» estadounidense, controlador de ambos flujos del capital financiero globalizado: los flujos criminales «fuera» de la ley y los flujos legales, «dentro» de la ley. Agnes Heller afirma: «La articulación de los valores se produce, por tanto, en esferas heterogéneas. Como hemos dicho, estas se desarrollan de forma desigual» (una va en una dirección y la otra en otra) «pero la colisión entre esferas heterogéneas es solo una de las continuas colisiones de valores que tienen lugar a lo largo de la historia». En las colisiones entre estas esferas —cuando el sistema multipolar de poder puede llegar al delirio de la destrucción de la humanidad— aparecen los monstruos-payasos y los payasos-monstruos. Abyectos y siniestros.

Y ya están presentes en muchos países de lo que el presidente de Estados Unidos quiere denominar el «patio trasero latino» de los Estados Unidos de América del Norte. Ganar con Lula en la primera vuelta supone reducir aquí, en nuestro país —que no se consagra a la guerra, sino a la paz—, este peligro del mal absoluto, ya presente en toda la humanidad.


sábado, 15 de agosto de 2026

SOBRE LA PRÓRROGA HASTA 2030 DE LA CENTRAL NUCLEAR DE ALMARAZ. HABLA JOAQUIN APARICIO


 

Como es conocido de todos, el Gobierno ha ampliado la vida de la central nuclear de Alcaraz hasta junio de 2030, teniendo en cuenta “las circunstancias excepcionales derivadas” de la guerra de Irán y su impacto en los precios de la energía y que “la extensión es segura desde la perspectiva radiológica y de seguridad de suministro, y no supone mayor coste a los ciudadanos”. La decisión ha sorprendido a su socio en el Gobierno, SUMAR, que entiende que se trata de un incumplimiento flagrante del acuerdo de gobierno. Los sindicatos han reaccionado asimismo de forma crítica, CCOO exige al Gobierno, la junta de Extremadura y las empresas propietarias de las centrales nucleares, que impulsen aquellas inversiones que en este tiempo de prórroga garanticen alternativas económicas y laborales en el territorio, y también exige al Gobierno que se mantengan los compromisos con el PNIEC sin arrojar dudas sobre el cumplimiento de los objetivos del país con la transición energética, favoreciendo la transformación del mix de generación eléctrica a través del impulso de las energías renovables.

La crítica a esta decisión no solo se basa en el fondo del asunto, el alargamiento de la vida de una central nuclear d ela que se había pactado su cierre, sino también en la forma, anunciada la decisión de improviso y en mitad de las vacaciones. Joan Coscubiela, en un artículo publicado en Eldiario.es, lo resumía en algunas interrogantes críticos: “¿Por qué ha incumplido sus compromisos y su programa de Gobierno? ¿Por qué una decisión de esta trascendencia se hace pública en un viernes de pleno “ferragosto”? ¿Por qué no nos explica las verdaderas razones de su decisión? ¿Por qué nos trata a la ciudadanía como personas carentes de criterio para distinguir entre motivos y excusas?” (https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/vas-abusar-pedro-sanchez-paciencia_129_13448560.html)

 El tema es muy grave, tanto que Joaquin Aparicio, aun recluido en vacaciones en un bellísimo paraje al sur de la sierra de Gredos, se ha sentido concernido y ha elaborado este texto para su publicación en el blog, que acogemos como siempre con la seguridad de que tendrá la acogida atenta de nuestra fiel audiencia, incluso en vacaciones.

  

PRÓRROGA DE LA CENTRAL NUCLEAR DE ALMARAZ: NO ES PAN PARA HOY, PERO ES NADA PARA MAÑANA.

 

En cierto modo de veía venir que el sector socialista del Gobierno no iba a tener coraje para cerrar los dos reactores de Almaraz en 2027y 2028  como estaba previsto y en su día pactado con las grandes energéticas. El informe del CSN ya apuntaba como justificación, a lo que el Ministerio de Transición Energética añade la situación inestable por la guerra del golfo pérsico. Se prorroga la actividad de la central hasta 2030, pero es una oportunidad perdida porque este Gobierno, en caso de revalidar su mayoría parlamentaria suficiente, va a tener más dificultad para cerrarla en esa fecha porque coincidirá con el cierre previsto de otras centrales. El PP y Vox ya han dicho que prorrogarán más allá de 2030 la actividad de esta central y  Foment del Treball en Cataluña ya ha pedido que no se cierren los reactores nucleares en esa comunidad.

 

La central nuclear de Almaraz está operada por tres grandes energéticas: Iberdrola, Endesa y Naturgy que han celebrado alborozadas la decisión del Gobierno. Esta central tiene dos reactores, ambos se empezaron a construir en 1973, con el dictador vivo, el primero entró en servicio en 1983 y el segundo unos meses después. Llevan en actividad, por tanto, 43 y 42 años. Tienen una tecnología estadounidense de la empresa Westinghouse de la que en su día se dijo tener una vida útil sin problemas de 30 años y máxima de 40. Como se ve, ya están ambos grupos por encima de la vida útil programada. Ante este incontestable dato las empresas alegan que han hecho inversiones en seguridad para justificar ese alargamiento. En realidad han sido lo que podrían decirse chapuzas que no han evitado varios incidentes desde casi el inicio de la actividad, algunos potencialmente graves. Los últimos en mayo de 2026 cuando fallaron dos veces válvulas de refrigeración de uno de los reactores, lo que hizo sopesar a la delegación del gobierno activar la alarma nuclear externa en la zona, cosa que al final no se hizo.  Se ha impuesto por encima de los criterios técnicos, tan usados como cobertura ideológica hoy, la avaricia del capitalismo oligárquico aún a costa de la seguridad de las personas trabajadoras y de la población.

 

Se dice, y así lo ha conseguido el lobby nuclear en la Comisión Europea, que la nuclear es una energía “verde” que no produce emisiones de CO2, pero oculta el enorme problema de los residuos radioactivos que siguen activos miles de años. También se oculta que el suministro del uranio enriquecido, combustible necesario de las centrales, depende de otros países, en concreto Kazajistan (66 %), Uzbekistan (11%), Namibia (9,7%), Rusia (6,3 %), Niger (3,4%), Canadá (3%) y Sudafrica (0,9%). De soberanía energética nada de nada y, además, hay una gran dependencia de la órbita rusa.

 

También se ha utilizado el argumento de los puestos de trabajo que genera la central pero en realidad no son tantos, no más de 360 directos y algo más de 600 indirectos que no han evitado que la población en el Campo Arañuelo, comarca en donde se ubica la central haya caído de modo significativo desde su construcción. Además, de ese número, no pocos trabajadores y trabajadoras habitan en Madrid como puede comprobarse recurriendo a una búsqueda de un puesto para viajar en Blablacar. El cierre de la central no significa que automáticamente desaparezcan los puestos de trabajo, el desmantelamiento, que alguna vez tendrá que producirse, durará unos 15 años y precisará de numerosas personas trabajadoras, mientras deben buscarse alternativas de empleo para la zona con actividades resilientes y sostenibles.

 

La peligrosidad de la Central Nuclear a estas alturas es cosa sabida, mucho más cuando se ha superado el plazo de vida operativa previsto y más que se va a superar, pero de ello poco se habla y a las empresas explotadoras esto no les preocupa mucho, no les preocupa que un desastre nuclear pueda arruinar la vida en dos comarcas bellísimas, como la Vera y los Ibores, que están próximas. Veríamos si a los directivos de Iberdrola les gustaría tener una central nuclear como esta en medio de Euskadi.

                                                                                                        

Por otro lado, el gran éxito de España en materia energética que ha sido la apuesta por las energías renovables, sin duda se verá afectado por la prórroga de las nucleares y aquí es donde está una de las razones de la presión del oligopolio energético que quiere seguir detentando su enorme y concentrado poder. Así se explica la postura del PP y de Vox de sumisión a ese poder y lo justifican con argumentos “técnicos” frente a los que ellos dicen ideológicos de los que piden el cierre de las nucleares, cuando es exactamente al revés.

 

 

Joaquín Aparicio Tovar, 15 agosto 2026.