Ha tenido
lugar en una de las sedes de la Universidad de Bolonia, en el Complejo de Santa
Cristina de la Fondazza, antigua iglesia y convento ahora recuperado para la
actividad universitaria, un Encuentro para celebrar el 40º aniversario de la
revista Lavoro e Diritto, Mulino.
Aunque a primera vista se trataría de una actividad académica ordinaria o
protocolaria, son muchos los motivos por los que un observador externo puede
comentar la singularidad de esta propuesta a la que se dedica esta entrada del
blog.
Hay un primer dato muy evidente,
que se desprende del propio paso del tiempo del que da cuenta las cuatro
décadas que cifran el aniversario. Y es la desaparición de las grandes figuras
– los grandes maestros – que han marcado la producción doctrinal de los años
dorados del derecho del trabajo italiano, en torno a la promulgación del Statuto
dei Lavoratori en 1970. Han ido muriendo en estos años Federico Mancini,
Giorgio Ghezzi, Gino Giugni, Umberto Romagnoli, y también algunas de los
juristas de la generación que les seguía inmediatamente a ellos, como Massimo
Roccella, Massimo D’Antona, o, alcanzado por la Covid en el 2020, Luigi
Mariucci. Una pérdida especialmente dura para la Revista porque no sólo ha
desaparecido su fundador sino también quien habría de ser su co-director,
dejando al frente de la misma a su amigo y compañero de tantos años Guido
Balandi. Sin embargo, la desaparición física no ha significado su olvido.
En los debates y en las intervenciones que se han ido produciendo en el
Encuentro, la referencia al pensamiento de Romagnoli y de Mariucci han
sido constantes, y la evocación de sus trabajos y su forma de enfocar los
problemas teóricos y metodológicos y de la discusión de las políticas del
derecho, conformaban la materia prima de los discursos y contribuciones
planteadas sobre los temas objeto de discusión. Además, al final de la primera
jornada, por iniciativa de Guido Balandi y de Bárbara Pecori, tuvo
lugar un bellísimo encuentro musical in memoriam de Umberto Romagnoli
y Luigi Mariucci, bajo el patrocinio del Ayuntamiento de Bolonia, en
la Sala “Marco Biagi” del Conservatorio de Música del Quartiere S. Stefano de
esa ciudad.
El segundo tema que llama la
atención es la abigarrada participación de juristas del trabajo de diversas
universidades de todo el territorio italiano, y la participación colectiva en
la determinación de los contenidos del seminario y de los ponentes. El proceso
que se ha seguido para la plasmación final del programa ha tenido un largo
recorrido de aproximadamente nueve meses, con frecuentes reuniones virtuales a
lo largo de las cuales se iban fijando los contenidos que se habían de abordar
y el sesgo que debían mantener. Esta elaboración colectiva se manifiesta en la
expresa mención a los Departamentos universitarios en los que se engloba el Derecho
del trabajo de las siguientes universidades, colocadas por orden alfabético,
como entidades co-organizadoras del Convegno de aniversario de la revista:
Departamento de Ciencias Políticas de la Universidad de Bari “Aldo Moro”, Departamento
de Ciencias Jurídicas de la Universidad de Bolonia, Departamento de Derecho de
la Universidad de Ferrara, de la Universidad de Florencia, de la Universidad de
Genova, Departamento de Ciencias Sociales y Políticas de la Universidad de
Milán, y Departamento de Ciencias Jurídicas de la Universidad de Verona. Pero a
su vez personas de otras universidades han estado presentes y han participado
en el evento desde las universidades de Venecia, Brescia, Urbino, Siena,
Nápoles, Campania, Catania, Foggia, Turín, Chieti-Pescara, Pisa, Trento. Una
potente masa crítica del iuslaboralismo italiano más activo que ha convergido en
una propuesta de intervención sostenida sobre una suerte de compromiso entre quienes
son los directos discípulos de los grandes maestros y las generaciones
posteriores que les irán a suceder, en una hibridación muy productiva entre
ambas generaciones marcadas todas por la pertenencia a un colectivo en donde la
referencia a la revista es su seña de identidad.
Porque este es el tercer aspecto
que debe resaltarse. Este evento se celebra en torno a una revista y al
significado que esta tiene en la construcción del pensamiento de los juristas
del trabajo, es decir sobre su propia conformación histórica, su contribución a
la cultura jurídica del derecho del trabajo y su capacidad para proyectar hacia
el futuro lo que ha venido siendo su razón de ser. No es un acto institucional que
reúne a todos los miembros de la academia universitaria, como son los congresos
de las asociaciones nacionales de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social,
ni tampoco un seminario organizado en el marco de un proyecto de investigación que
lleva a cabo un grupo de profesores de varias universidades, o que pretende
analizar la actividad legislativa o judicial en la sede de alguna Universidad y
organizado por un instituto o departamento de la misma, incluso invitando a otros estudiosos o
estudiosas de otras universidades. Y no responde asimismo a una actividad impulsada
por un sindicato, una fundación cultural o un colegio profesional, que son los
ejemplos más cotidianos que en un país como España acogen este tipo de
encuentros de iuslaboralistas en colaboración con o al margen de las universidades.
El eje sobre el que se construye este
encuentro es el de la trayectoria histórica y la relevancia doctrinal de esta
revista que nace a finales de los años 80 como un espacio amplio, laico y pluralista
de elaboración y discusión de propuestas teóricas y de políticas del derecho, y
cuya permanencia hasta el día de hoy forma parte del acervo cultural de una
amplia base de estudiosos y estudiosas que participan así interrogándose sobre su
proyección al futuro. Una gran parte de los intervinientes se referían de
continuo a las intervenciones y artículos en ella publicados reivindicando de
alguna manera la importancia de tal o cual enfoque y la determinación de ese
texto en la provocación de un debate académico posterior o bien en marcar una línea
de intervención luego aceptada por al generalidad de la doctrina.
Lavoro e Diritto por tanto
como objeto de estudio, tema de discusión y lugar de agregación teórica en la
que se vuelca la participación de una amplia red transversal de profesores y
profesoras universitarias. El tema que concita la reflexión a partir de estos
40 años cumplidos, es muy sugerente: El trabajo y su derecho: las raíces de
su futuro. El desarrollo de ese título prometedor, se desplegaba en tres
fases. En la primera, el encuentro analizaba lo que sin duda son las raíces de este
proyecto editorial, proponiendo una reflexión colectiva sobre la revista en su
consideración de un diseño estratégico de investigación abierto a la interdisciplinariedad
en el marco de la investigación internacional. Esta sesión la presentaba y
coordinaba Andrea Lassandari, de la Universidad de Bolonia. Una primera
aproximación al tema la hizo en primer lugar el director de la Revista, Guido
Balandi, acompañado de quienes representaban a otras dos revistas importantes
en el panorama editorial del derecho del trabajo europeo, Antonio Baylos por
la Revista de Derecho Social e Isabelle Daugareilh por la Revue
de droit comparé du droit du travail et de la
securité sociale. A continuación, siguió una larga serie de intervenciones
programadas, que dieron su punto de vista sobre el tema central de la sesión: Maria
Vittoria Ballestrero, Franca Borgogelli Gisella de Simone, Oronzo Mazzotta,
Stefania Scarponi y Anna Rita Tinti, discutieron sobre la
trayectoria de la revista, sus logros y sus puntos fuertes y débiles, y
afirmaron algunas propuestas cara al futuro. La revista ha sido a su vez
un motor fundamental de la Asociación Internacional de Revistas de Derecho del Trabajo,
la IAALJ, que ahora preside justamente otro editor italiano, Massimilano
Delfino, que en esa calidad dio también un saludo a los asistentes. La
editorial de Il Mulino. que es la que publica la revista, valorada como
excelente en los instrumentos de medición al uso, a través de Giovanna Sarti,
cerro esta primera reflexión conjunta del Encuentro.
Después de comer en el patio del
extinto Convento, se abría una primera ventana a la lectura jurídica de la
realidad al dedicar esta parte al Trabajo, expuesto eso si en dos tiempos. En
el primero, examinando diversos enfoques teóricos que pueden ofrecer una
perspectiva renovada, original y significativa, del tratamiento del trabajo por
el Derecho como orden simbólico. Así, moderados por Marco Novella, de la
Universidad de Génova, intervinieron Adalberto Perulli, privilegiando un
enfoque más filosófico moral del trabajo y la preocupación por crear las
condiciones para la autodeterminación democrática a partir del mismo, Ania Zbyszewska,
que resaltaba la incidencia del feminismo como una de las fronteras que el
Derecho del Trabajo debía acometer, y Patizia Tullini que en una brillante
intervención dibujó la aportación al
nuevo cuadro de realidades en la llamada economía web que el derecho del
trabajo debe acometer para su regulación, con la revisión de una buena parte de
las técnicas y de los presupuestos que se están efectuando. La segunda parte de
esta sesión que dirigió y moderó Silvia Borelli, de la Universidad de
Ferrara, se detenía en el cuestionamiento del perímetro dentro del cual se
encuentra el trabajo regulado, chequeando el trabajo que no se considera tal, y en ese sentido Maria Luisa Vallauri intervenía
sobre el trabajo de cuidados, Giulio Centamore sobre algunos supuestos
de exclusión constitutiva de la relación de trabajo – “el trabajo que no
constituye una relación laboral” – y Annamaria Donini examinaba el denominado trabajo sexual en
relación con los valores de dignidad, libertad y el juicio moral subyacente a
la mercantilización plena del cuerpo de las personas con fines sexuales.
Al día siguiente, la sesión, tras
el análisis del Trabajo el día anterior, se dedicaba a “su” Derecho, y en una primera
parte de este recorrido, coordinada por Vincenzo Bavaro, de la
Universidad “Aldo Moro” de Bari, Antonio LoFaro efectuó un espléndido
recorrido en torno a los principios y valores que subyacen el derecho del
trabajo o que lo sostenían en el siglo pasado – el siglo de los valores- , seguido
de Nadia D’Onghia, que examinó los problemas que planteaban hoy las
tutelas del trabajo, las técnicas de efectividad del mismo, y Fausta Giarriello, que analizó la
construcción jurídica de los sujetos y actores del Derecho del Trabajo y la necesidad
de adquirir nuevas dimensiones en el diseño normativo y teórico de los mismos.
En la segunda parte, coordinada por Mariapaola Aimo, de la Universidad
de Torino, se presentaron tres intervenciones sobre aspectos específicos que
requieren una regulación particular, como la que se refiere a la relación entre
ecología y derecho del trabajo que llevó a cabo Stefania Buoso, la de la
incidencia de la Inteligencia Artificial (IA), desarrollada por Marco Peruzzi
y, finalmente, el muy problemático asunto de la regulación salarial en
Italia, tras la directiva europea y el reciente decreto legislativo de mayo de
2026 sobre el denominado “salario justo”, que corrió a cargo de Cinzia Carta.
El encuentro terminó con las
palabras finales del Director de Lavoro e Diritto, Guido Balandi, que
leyó un fragmento del correo electrónico en el que Umberto Romagnoli le
explicaba a Gino Giugni, entonces
preocupado por el temor – luego despejado – de que el nacimiento de Lavoro e
Diritto fuera el inicio de una “balcanización” de la nueva doctrina
alternativa italiana, que el objetivo primordial de esta revista era el de extender
y afirmar un debate sobre las políticas del derecho en un momento de crisis de los paradigmas
centrales del derecho el trabajo. A su vez, asumiendo su posición como
director, anunció que las intervenciones que habían nutrido el encuentro serían
publicadas en el fascículo doble (números 3 y 4 del año 2026) señalando que el
plazo último de entrega – el temido deadline – se cerraba el 15 de
septiembre de 2026.
La impresión general entre todas las
personas que asistieron al evento era que realmente se había participado en un seminario
de alta calidad y verdaderamente productivo en términos científicos. Un lugar
de intercambio de pensamiento y de modos de interpretar la realidad que había
logrado plenamente su propósito de enriquecimiento del patrimonio cultural
colectivo e individual de quienes hayan formado parte del mismo.
En fin, cuarenta años no es nada,
parafraseando al tango. Demuestra simplemente el vigor y la fortaleza de una
propuesta teórica, ideológica y política que además ha alcanzado la sabiduría antigua
de poder reinventarse en cada nuevo momento histórico y que a buen seguro
continuará haciéndolo en el futuro inmediato.
¡¡Larga via a Lavoro e Diritto y feliz aniversario!!
