jueves, 11 de marzo de 2021

11 DE MARZO: MOVILIZACIONES SINDICALES POR EL CUMPLIMIENTO DE LA AGENDA SOCIAL

 


La atención de los medios está concentrada en las vicisitudes políticas de Madrid y la disyuntiva ayusiana entre socialismo y libertad que jalona el discurso de su presidenta autonómica junto a inequívocas referencias ultraderechistas e insultos tabernarios. Todos los medios hoy discuten sobre mociones de censura y convocatoria de elecciones, de los gobiernos autonómicos que están en el aire ante la ruptura entre los dos partidos de la derecha que gobiernan con el apoyo de la extrema derecha, el carácter ecuménico del PSOE que extiende sus brazos a derecha y a izquierda, la intervención segura del Tribunal Constitucional en favor de las elecciones en Madrid. Todo conspira por consiguiente para que pase desapercibido un hecho importante: la movilización de los sindicatos para forzar al gobierno a que cumpla la “agenda social” a la que se comprometió.

La amable audiencia del blog posiblemente entienda que esta omisión no es algo nuevo, que está en la naturaleza de las cosas, una forma elíptica de llamar a la desinformación cotidiana que normalmente se sufre en lo referente a la posición de los sindicatos y sus planteamientos sobre la realidad social. Como las movilizaciones son pacíficas y se desarrollan sin enfrentamientos con la policía, tampoco son objeto de comentario negativo o criminalizador en los grandes medios. Permanecen por tanto en un lugar apartado, a disposición de la afiliación de los sindicatos, pero sin que se integre en el cúmulo de hechos destacables para la información de la ciudadanía.

El caso es que la incidencia de la crisis provocada por la pandemia y su continuidad merced a las olas de contagio sucesivas, se ha integrado en la estrategia sindical, no sólo a través de su participación mu activa en el diálogo social para desarrollar medidas sociales durante el estado de alarma, sino en la construcción de un tejido informativo y de ayuda al conjunto de las y los trabajadores en los momentos más duros del confinamiento, y ahora desplegando su actividad en las mesas de negociación de los convenios colectivos, a la vez que se mantienen las movilizaciones y las huelgas en sectores y empresas tanto en defensa de los derechos reivindicados como en respuesta a las agresiones patronales sobre el empleo.

Pero esta actividad sindical requiere cambios legislativos que eliminen muchos de los obstáculos a la negociación colectiva y a la realización de derechos individuales y colectivos que van cobrando una importancia mayor, como los derivados del cambio digital. Es imprescindible continuar con un proceso de recuperación de derechos y de seguridad en el trabajo que encuadre correctamente el período de recuperación que se abra tras el final de los efectos de la pandemia por obra de la vacunación masiva y la progresiva puesta en marcha de la economía. Se trata además de cambios normativos señalados desde hace mucho tiempo y cuya puesta en marcha es fundamental para encuadrar con mayor facilidad la negociación colectiva y las transiciones que se presentan como imprescindibles en los diferentes sectores productivos.

Esa es la razón por la que hoy, 11 de marzo, CCOO y UGT han convocado concentraciones en más de 50 puntos geográficos del país para reivindicar el cumplimiento por el gobierno de la llamada agenda social de reformas sociales. La cúpula directiva de ambos sindicatos representativos, los dos secretarios generales de UGT, Pepe Álvarez, y de CCOO, Unai Sordo, estarán presentes en la que se desarrolla en Toledo, a las 12,00, en la plaza de Zocodover, junto a sus homólogos en las organizaciones regionales: La UGT, que acaba de celebrar su octavo congreso regional en el que se ha sustituido a su histórico líder, Carlos Pedrosa, por Olga Arribas, y CCOO con su secretario regional, Paco de la Rosa, a su cabeza. Una buena opción la de situar el acto central fuera de Madrid, en principio por la coincidencia con los actos en memoria de las víctimas del atentado terrorista del 11 de marzo de 2004, reforzada hoy por la barahúnda de los reproches e invectivas entre las derechas gobernantes en Madrid y en otros territorios del país.

El lema de estas concentraciones es el de Ahora sí toca, y tiene vocación de continuidad todos los días once de cada mes hasta que el gobierno atienda las demandas sindicales y cumpla sus compromisos. No se dice expresamente, peor implícitamente es evidente que si el tiempo pasa sin que se obtenga un resultado, el tipo de movilización deberá ser modificado y aumentar la presión. Se prevén como se ha dicho en más de 50 puntos, normalmente ante la Delegación del gobierno, y sostienen una serie de puntos programáticos.

En efecto, CCOO y UGT entienden que “es urgente, una vez que se ha iniciado la vacunación y se ha priorizado la salud de la ciudadanía, que es necesario poner en marcha la agenda social pendiente y comprometida por el gobierno de coalición PSOE y Unidas Podemos, y poner en primer lugar a las personas en las políticas de reconstrucción de este país”. Una agenda que se condensa en aumentar el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) y derogar las reformas laborales y de pensiones, como pilares fundamentales, pero junto a ello también ampliar los ERTE, firmar un nuevo Acuerdo por el Empleo y la Negociación Colectiva, regular las plataformas digitales, una ley de igualdad salarial y un plan de choque contra la siniestralidad.

Se trata por tanto de todo un programa de reformas en las que destacan, de manera más concreta, la subida del salario mínimo que se aplazó en enero, contra la opinión tanto de la Ministra de Trabajo como del secretario ejecutivo de Empleo y Relaciones Laborales del PSOE. Los sindicatos consideran injustificable la negativa del Gobierno a subir el SMI, un aumento que se aplica a sectores que aglutinan a colectivos más vulnerables y muchas personas trabajadoras de sectores esenciales, y recuerdan que el Gobierno se comprometió a dar cumplimiento a lo establecido en la Carta Social Europa respecto a situar el SMI en el 60% del salario medio neto en esta legislatura, por lo que es preciso que proceda antes de junio a incrementar el piso mínimo de contratación.

Respecto de la reforma del sistema de pensiones, UGT y CCOO recuerdan que también es un compromiso desarrollar las recomendaciones del Pacto de Toledo y abordarlo en la mesa del diálogo social. Existe una gran confusión en este tema, puesto que el Gobierno no cesa de lanzar propuestas a través de los medios de comunicación, sin presentarlos para el debate en la mesa del diálogo social, con propuestas como la de la ampliar de 25 a 35 años el periodo de tiempo para calcular la pensión de jubilación, o alargar la edad de jubilación, que no pueden ser aceptadas y que no se encuentran además entre las recomendaciones aprobadas en el Pacto de Toledo. La derogación de la penosa reforma de las pensiones del 2013 es por tanto prioritario.

En materia de negociación colectiva, constituye un requisito fundamental para una nueva etapa de contratación de condiciones de trabajo y  de empleo adecuadas a la transición económica  post-crisis, la derogación de los preceptos que introdujo la reforma del 2012 respecto de la ultraactividad y la prioridad aplicativa de los convenios de empresa, a lo que se debe unir la regulación de las subcontratas, y subsiguientemente de algunos elementos de la contratación temporal de obra y servicio ligadas a los fenómenos de externalización productiva, que la STS de 29 de diciembre de 2020 ha puesto sobre el tapete. La reforma del despido colectivo, por último, es a su vez imprescindible, con carácter urgente, para evitar que se produzca una mayor destrucción de empleo en los próximos meses a la salida del período cubierto por los ERTEs y la legislación derivada del estado de Alarma.

Por último, ya en un plano más general, la concentración recuerda el compromiso de alcanzar un texto que regule el trabajo en las plataformas digitales, cuestión que ya es una realidad porque hoy mismo presentará el acuerdo alcanzado al respecto entre los interlocutores sociales la Ministra del Trabajo, Yolanda Díaz, y que merecerá un comentario especial en este blog. Junto a ello se solicita una ley de igualdad salarial que combata de manera eficaz la brecha de género y se anticipe a los elementos centrales de la Directiva de transparencia retributiva, y, finalmente, pactar un plan de choque contra la siniestralidad laboral, en el que se incluya a su vez la vertiente sanitaria y la redefinición de accidentes laborales y enfermedades profesionales tras el Covid.

En síntesis, un programa de reformas que se proyecta sobre la interlocución política a través de un intenso proceso de diálogo social, que pueda sostener y facilitar la recuperación de la negociación colectiva, como eje a su vez de la recuperación económica y del empleo post-crisis. Un conjunto de materias que programan un cambio progresivo del marco institucional, a la espera de formalizarlo en una nueva regulación general de las relaciones individuales y de los derechos de representación y de negociación colectiva que se promete como “Nuevo Estatuto de los Trabajadores del Siglo XXI” en los programas de gobierno y que por el momento se desplaza, razonablemente, a un momento posterior.


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