Todo está
sucediendo muy rápido. El año ha comenzado con un acto político que es a su vez
un acto ilegal y criminal llevado a cabo por la decisión del Presidente de los
Estados Unidos de América. El quebrantamiento de la soberanía e independencia
de las naciones-estado y de la prohibición del uso de la fuerza ha sido
resaltado con diferente intensidad, pero con una misma orientación por países
como México, Brasil, Uruguay, Chile, Colombia o Cuba, estos dos últimos
amenazados también explícitamente por el presidente USA. Otros países como
Ecuador y Argentina han aplaudido por el contrario la invasión y el secuestro
del presidente venezolano. En la Unión Europea, la referencia a la necesidad de
mantener la vigencia del derecho internacional no se ha acompañado de la
condena del uso de la fuerza armada contra una nación soberana y el secuestro
de su presidente para ser juzgado en el territorio del agresor, ignorando la
inmunidad que se deriva de su cargo institucional. En España, la Vicepresidenta
del Gobierno Yolanda Díaz ha denunciado que Estados Unidos ha violado la
Carta de la ONU y ha condenado la agresión imperialista contra Venezuela. El
presidente del gobierno, Pedro Sánchez, por su parte, ha dicho que
España “no reconocerá una intervención que viola el derecho internacional y
empuja a la región a un horizonte de incertidumbre y belicismo”. Por el
contrario, la derecha y la extrema derecha han recibido con satisfacción la
intervención norteamericana, declarando “todo su apoyo” a la oposición a Maduro.
Como es natural, el hecho ha
sacudido vivamente al mundo entero, y ha generado cientos de tomas de posición
también entre partidos políticos, ONGs, asociaciones profesionales de juristas
y magistrados y también de los sindicatos. Como en el espacio de la
comunicación estas figuras sociales no suelen recibir un trato preferente, en
el blog hemos pensado que es interesante dar a conocer su posición y resaltar
los aspectos más relevantes de la misma. Por ello se incluyen a continuación
los comunicados de los dos sindicatos confederales españoles y el que han
realizado conjuntamente las organizaciones sindicales mundiales y regionales,
la Confederación Sindical Internacional (CSI) y la Confederación Sindical de
Trabajadores y Trabajadoras de las Américas (CSA).
Es relevante destacar que en el
momento en el que se han producido estas declaraciones no se había todavía
producido la rueda de prensa de Marc Rubio y Donald Trump en la
residencia privada del Presidente explicando con detalle la operación militar y
política y sus objetivos reales.
Todavía los sindicatos no habían
podido escuchar la voluntad del gobierno estadounidense de instalar un real
protectorado en Venezuela, que procure la devolución de la propiedad del
petróleo de aquel país a las compañías multinacionales que lo extraen y comercializan.
Hay que tener en cuenta que hasta el 2007 operaban en Venezuela ExxonMobil,
ConocoPhilips y Chevron, y que a partir de la renegociación de los acuerdos
privados con estos, solo Chevron decidió mantenerse en el país y las otras dos
compañías demandaron al Centro Internacional de Arreglo de Diferencias
Relativas a Inversiones del Banco Mundial y obtuvieron decisiones que les
garantizaban indemnizaciones multimillonarias, que sin embargo aun no han sido completamente
satisfechas por este país. Ante el anuncio de Trump de que las grandes
petroleras están preparadas para invertir en la reconstrucción de las
infraestructuras una vez que se defina el nuevo gobierno, estas multinacionales
han mantenido por el momento un prudente silencio, aunque se les haya prometido
asimismo que se resarcirán convenientemente de las inversiones que se les
exigen[1]
A partir de ahora, como señala Olga
Rodriguez en Eldiario.es[2],
Estados Unidos podrá “controlar flujos y precios del petróleo, reforzar el
papel central del dólar en los mercados energéticos, y obtener más vía libre
–sin consecuencias en los suministros– para actuar contra Irán de diversos
modos, con menos riesgo ante interrupciones energéticas en el Golfo”. Un
contenido claramente estratégico que lleva consigo la irrupción violenta para
garantizar el acceso a las grandes reservas de petróleo y al dominio sobre su
uso por Estados Unidos y sus aliados en la confrontación global contra China y
Rusia.
Para los sindicatos en estos
comunicados el tema central es el de la preservación de la democracia y la
arquitectura de reglas de las que han dotado las instituciones internacionales,
más que la recuperación del imperialismo y del neocolonialismo norteamericano y
la sustracción de las riquezas de un estado soberano por las grandes
corporaciones transnacionales. Conforme avancen los días deberán también
pronunciarse sobre la apropiación de fuentes de energía fósil junto con la
fundación de una plataforma de apoyo militar para el control de toda Sudamérica
y sus consecuencias sobre un siempre
anunciado nuevo contrato social que el sindicalismo pretende establecer como un
elemento fundamental de la civilización democrática mundial. Ni que decir tiene
que los actos políticos ilegales y delictivos con los que Estados Unidos ha
comenzado el año implican una deriva autoritaria que nos aleja del objetivo
perseguido por el sindicalismo a nivel global, pero que paradójicamente puede
que sean bien recibidos por una parte del sindicalismo norteamericano al que Trump
promete con esta política la recuperación de su estatus de clase media y el
mantenimiento de su nivel de vida. Otra contradicción que el sindicalismo
global debería trabajar.
COMUNICADO CCOO Y UGT, 3.01.2026
Desde su posición sindical
comprometida con la paz, la justicia social y la solidaridad internacional,
Comisiones Obreras, CCOO, y la Unión General de Trabajadoras y Trabajadores,
UGT, condenan los bombardeos llevados a cabo hoy por Estados Unidos en territorio
de la República Bolivariana de Venezuela, así como el secuestro de su
presidente, Nicolás Maduro. El uso unilateral de la fuerza militar contra un
Estado soberano supone una grave vulneración del derecho internacional y de los
principios recogidos en la Carta de las Naciones Unidas.
Este tipo de acciones, al margen
de los mecanismos multilaterales y del sistema de Naciones Unidas, debilitan el
orden internacional basado en normas, erosionan la legalidad internacional y
ponen en riesgo la estabilidad regional y global. La injerencia militar no
contribuye a la resolución de los conflictos ni a la mejora de las condiciones
de vida de la clase trabajadora de Venezuela, sino que agrava las tensiones y
el sufrimiento de la población civil.
La operación bélica de hoy, que
ha sido precedida por meses de despliegue militar en la zona, bajo el pretexto
de luchar contra el narcotráfico y la supuesta complicidad de Maduro, realmente
es la invasión imperialista de un estado soberano para hacerse con el petróleo
y los recursos venezolanos, y el regreso del relato de que América Latina y el
Caribe, son el patio trasero de Estados Unidos.
Ante esta flagrante vulneración
del derecho internacional, la comunidad internacional no puede mantenerse en
silencio. La Unión Europea, de acuerdo con los principios de su política
exterior debe contribuir a resolver conflictos y promover el entendimiento
internacional a través de diplomacia y el respeto de las normas
internacionales.
Las dificultades económicas,
sociales y laborales que atraviesa Venezuela deben ser abordadas mediante
soluciones políticas, diálogo social y procesos soberanos, sin presiones
externas ni intervenciones armadas. La defensa de los derechos humanos, del trabajo
decente y de la democracia no puede hacerse desde la guerra ni desde la
imposición. Desde el movimiento sindical internacional, y en coherencia con los
principios defendidos por CCOO, UGT y por las organizaciones sindicales de las
Américas agrupadas en la Confederación Sindical de las Américas (CSA),
reafirman su compromiso con la autodeterminación de los pueblos, la resolución
pacífica de los conflictos y el fortalecimiento del multilateralismo.
La Organización Internacional del
Trabajo, el diálogo social y la cooperación internacional deben ser
herramientas centrales para avanzar hacia sociedades más justas e igualitarias.
Asimismo, UGT y CCOO condena y advierte de la lógica belicista, la utilización
de la fuerza como instrumento de política exterior y voluble unilateralismo del
que hace gala el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump.
Frente a la escalada militar y al
tono bronco, CCOO y UGT abogan y defienden la vía diplomática, más diálogo y
más solidaridad entre los pueblos. La paz es una condición indispensable para
la justicia social y para la defensa de los derechos de la clase trabajadora en
todo el mundo.
COMUNICADO CSA-CSI, 3.01.2026
La CSI y la CSA condenan
enérgicamente la agresión militar estadounidense y la violación de la soberanía
de Venezuela
Ante la gravedad de los hechos,
que incluyen bombardeos sobre instalaciones en Caracas y la confirmación por
parte del gobierno estadounidense de la captura y secuestro del presidente
Nicolás Maduro, el movimiento sindical internacional declara:
Condena a la intervención
militar: Denunciamos esta acción como una violación flagrante de la Carta de
las Naciones Unidas y de los principios fundamentales del Derecho
Internacional. El uso de la fuerza militar y la incursión en el territorio de
una nación soberana constituyen un acto de guerra inaceptable que pone en
riesgo la paz y la estabilidad de toda la región.
Defensa de la Soberanía y la
Autodeterminación: En línea con la posición histórica de defensa de la
autonomía de los pueblos, y respaldando las declaraciones emitidas por los
gobiernos de la región que exigen el respeto irrestricto a la soberanía venezolana,
rechazamos cualquier intento de cambio de régimen por la fuerza o mediante
injerencia extranjera. El destino de Venezuela debe ser decidido exclusivamente
por el pueblo venezolano a través de mecanismos democráticos y pacíficos, sin
tutelajes imperiales.
Exigencia de Garantías Humanas:
Nos sumamos a la exigencia internacional inmediata de una "fe de
vida", el respeto a la integridad física y la liberación del presidente
Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores, así como de cualquier otro ciudadano
detenido en esta operación ilegal. Su estatus actual debe ser transparentado
ante la comunidad internacional de inmediato.
Llamado a la Paz y al Diálogo:
Coincidimos con la postura expresada por los gobiernos de Brasil, México, y
otras naciones soberanas en la condena a la violencia y en la urgencia de
retomar los cauces diplomáticos.
La región debe seguir siendo una
Zona de Paz; no permitiremos que América Latina sea arrastrada a un conflicto
bélico por intereses geopolíticos ajenos a nuestros pueblos.
“Estos actos no defienden de ninguna manera la
democracia, son claros actos de agresión como parte de una agenda de política
exterior militarizada motivada por un interés económico unilateral”, dijo el
Secretario General de CSI Luc Triangle. “Las amenazas de secuestro y el mal uso
de los tribunales para atacar a un gobierno soberano socavan el estado de
derecho a nivel internacional y sientan un precedente de coerción imperial que
pone en peligro la paz en todas partes.”
“Desde el sindicalismo de las
América condenamos la agresión militar y el secuestro del presidente Maduro y
su compañera Cilia Flores, una violación de la soberanía e integridad del
pueblo venezolano y de toda América Latina y el Caribe, declarada como Zona de
Paz por la CELAC desde 2014. Estamos activando los mecanismos de solidaridad
internacional con el pueblo y los trabajadores de Venezuela”, expresó Rafael
Freire, secretario general de la CSA.
“Defendemos Venezuela y toda
Latinoamérica como territorio de paz. No admitimos la invasión y la violencia
hacia nuestros pueblos y territorios. El movimiento sindical, como siempre, se
encuentra en la primera línea de defensa de la soberanía y la autodeterminación,
la democracia y los derechos humanos”.
La CSI y la CSA se mantienen
movilizadas contra las injerencias imperialistas, militares o económicas, de un
país sobre otro, contra las guerras y en la firme defensa de la paz, la
democracia y el multilateralismo.
Por la soberanía, la paz y la
autodeterminación de los pueblos
[1] “US oil giants silent on
Trump claim they will spend billions on Venezuelan oil industry”, The
Guardian, 03.01.2026. https://www.theguardian.com/us-news/2026/jan/03/us-oil-trump-venezuela?
[2] “Los bombardeos de EEUU en Venezuela y el
secuestro de Maduro: un crimen internacional de agresión con consecuencias para
Europa” https://www.eldiario.es/internacional/bombardeos-eeuu-venezuela-secuestro-maduro-crimen-internacional-agresion-consecuencias-europa_129_12883845.html

