Se insiste
en estos tiempos sobre la amnesia inducida sobre una parte de la población, en espacial
sobre los jóvenes, que ignoran lo que supuso el franquismo en términos de
negación de la democracia. En algunas encuestas esta ignorancia del pasado se
traduce en opiniones que banalizan el sistema de opresión que supuso la
dictadura de Francisco Franco. La reivindicación de este largo período de
represión como un tiempo “normal” de desarrollo económico y de paz que llevan a
cabo tanto el Partido Popular como muy especialmente VOX, que destaca por la exigencia
de derogación en las Comunidades Autónomas en las que influye de las leyes
autonómicas de memoria histórica. Frente a este negacionismo orientado a blanquear
la dictadura, es común referirse a la situación de negación de libertad para
las mujeres o a la represión de las “conductas desviadas” del canon
heteropatriarcal. En menor medida sin embargo se recuerda la situación de
persecución y represión feroz que sufrieron los trabajadores y las trabajadoras
que se organizaban colectivamente en defensa de sus derechos por la mejora de
sus condiciones de trabajo.
El Ministerio
de Trabajo y Economía Social se ha distinguido en impulsar institucionalmente
esta memoria de la represión anti obrera que golpeaba especialmente a quienes
se organizaban colectivamente en un movimiento de personas trabajadoras que
reivindicaban conjuntamente salarios, seguridad en el trabajo y mejores condiciones
de empleo a la vez que exigían el reconocimiento de las libertad públicas y la
amnistía de presos políticos y sociales.
En esta línea,
es importante señalar – los medios de comunicación no son propicios a recoger
estas noticias – la declaración institucional que el Ministerio ha efectuado de
los sucesos de Ferrol en marzo de 1972 que se saldaron con el asesinato por la policía
de Franco de dos obreros y de mas de 100 heridos que se manifestaban por la negociación de su convenio
colectivo y que había sido precedido de despidos de los representantes de los
trabajadores que habían participado en las asambleas y convocado la huelga. Una
declaración, fechada el 11 de marzo, 54 años después del crimen efectuado por
las fuerzas represivas de la dictadura que es un acto de reparación y de
memoria que debería sin duda extenderse al reconocimiento público de tantas
otras acciones delictivas de la dictadura.
Y que deberían
ser conocidas también por la opinión pública y no quedar ocultas o ignoradas
por los grandes medios de comunicación.
Aqui la declaración institucional del Gobierno de España:
Declaración
institucional de reconocimiento a las víctimas de los sucesos del 10 de marzo
de 1972 en Ferrol, se condena la actuación desproporcionada de la Policía
Armada en aquellos sucesos y se reafirma el compromiso con la memoria
democrática, la verdad, la justicia y la reparación
El
10 de marzo de 1972, la ciudad de Ferrol, Galicia y el resto de España se
despertaba con la noticia de uno de los acontecimientos más graves y trágicos
vividos por las personas trabajadoras durante la dictadura franquista.
Poco
después de las 8 de la mañana, una manifestación pacífica de más de 4000
personas trabajadoras del astillero de la Empresa Nacional Bazán, que se
dirigía hacia el barrio de Caranza en busca de la solidaridad de las personas
trabajadoras de la construcción y del vecino astillero de ASTANO en Fene, fue
interceptada por una compañía de la Policía Armada, que trató de disolverla
disparando directamente contra las y los manifestantes, dejando tras de sí dos
trabajadores muertos, Amador Rey y Daniel Niebla y más de un centenar de
personas heridas, algunos en estado muy grave.
El
conflicto sociolaboral se originó en el marco de la discusión del V Convenio
Colectivo de la Empresa Nacional Bazán, que se inició en septiembre de 1971, en
el que las personas trabajadoras del astillero defendieron su propuesta de un
convenio de ámbito local con asambleas, manifestaciones, plante de horas extras
y paros parciales. La demanda fue rechazada y la única respuesta fue la
represión: prohibición de asambleas; sanciones a los enlaces obreros en el
Jurado y amenazas de despidos.
Ante
la aprobación en Madrid del V Convenio sin la participación de la parte social
de Ferrol, las personas trabajadoras acordaron ir a un paro general, lo que
llevó a la empresa a despedir, el 9 de marzo de 1972, a los representantes
legales en el Jurado y a los enlaces sindicales.
Las
personas trabajadoras paralizaron la actividad y se reunieron en asamblea
permanente delante de la dirección del astillero hasta conseguir su readmisión.
Finalmente, el Gobierno Civil y la dirección de la empresa ordenaron la entrada
de la policía en el astillero para desalojar, con extrema violencia, la
factoría.
La
indignación por lo ocurrido provocó manifestaciones y enfrentamientos en toda
la ciudad y el día 10 de marzo de 1972 tendrían lugar los acontecimientos ya
mencionados mientras se paralizaba toda la actividad económica de la comarca
ferrolana y los paros de solidaridad se extendían tanto por Galicia como por el
resto de España.
Diez
días después, las personas trabajadoras se reincorporaron al trabajo sin la
presencia de las personas heridas y las cerca de cien personas despedidas del
astillero, entre ellos todos sus representantes. La represión alcanzó también a
más de cincuenta personas trabajadoras de ASTANO y de otras empresas de la
comarca, muchas de las cuales fueron multadas y encarceladas. Algunas fueron
condenadas en un consejo de guerra y otras fueron procesadas y condenadas por
el Tribunal de Orden Público (TOP), en uno de los grandes procesos de la
historia del TOP, conocido como el de «los 23 de Ferrol».
En
1978, recuperadas las libertades, el primer congreso del Sindicato Nacional de
las CCOO de Galicia -a las que pertenecían todas las personas represaliadas-,
aprobó una resolución que declaraba el 10 de marzo «Día da Clase Obreira
Galega» y hoy, 54 años después de los acontecimientos, así es conmemorado por
todas las centrales sindicales. En Ferrol y su comarca, las víctimas
del 10 marzo de 1972 han sido reconocidas y homenajeadas anualmente por
diversas instituciones y en las ciudades de Galicia existen calles y plazas que
llevan de nombre «10 de Marzo».
El
10 de marzo simboliza hoy la lucha de las personas trabajadoras de Ferrol por
la conquista de las liberades democráticas y contra la represión sufrida desde
1936. Así ha sido considerado en el acuerdo de la Dirección General de
Promoción de la Memoria Democrática por el que se incoa el procedimiento para
declarar a Ferrol ciudad de memoria democrática en reconocimiento de su
historia de represión y resistencia obrera.
En
esta Declaración institucional, el Gobierno expresa su reconocimiento y
homenaje a las personas fallecidas y a todas las que resultaron heridas, así
como a sus familiares. Asimismo, condena la actuación desproporcionada de la
Policía Armada en aquellos lamentables hechos y reconoce el sufrimiento y el
dolor padecido por las víctimas y sus familias, así como la trascendencia
histórica de lo sucedido.
El
Gobierno reafirma, además, su compromiso con los principios de verdad,
justicia, reparación y garantía de no repetición, así como con el
fortalecimiento de las políticas públicas de memoria democrática, convencido de
que la consolidación de nuestra democracia exige asumir de manera honesta ante
las víctimas, la sociedad ferrolana, gallega y española, los dolorosos
acontecimientos del 10 de marzo de 1972 y garantizar que nunca más el ejercicio
de derechos fundamentales y laborales sea respondido con violencia.
Cinco
décadas después de aquellos hechos, el Gobierno considera que la memoria de las
víctimas forma parte inseparable del patrimonio democrático común de Ferrol y
del conjunto de la sociedad, y constituye un recordatorio permanente del valor
de la dignidad del trabajo, la justicia social, el diálogo y la paz.
No hay comentarios:
Publicar un comentario