No es un
buen día para comenzar el año en el blog, con las noticias de una nueva agresión
imperialista contra un Estado vulnerando todas las reglas jurídicas
internacionales en la expresión más pura de la violencia del más fuerte. Pero
aunque el 2026 haya comenzado de manera tan terrible, no debemos cesar en la crítica
al dominio arbitrario y brutal que justifican las ideologías del poder sin límites,
y perseverar en la confianza en lograr un mundo mejor. En esa idea, la primera
entrada del blog de este nuevo año se quería dedicar a un texto de dos
profesores italianos, economista uno, jurista la otra, que dedican a un tema
apasionante, la representación cinematográfica del trabajo y el derecho que lo
regula en un contexto ideológico dominado por un enfoque netamente neoliberal que
es hegemónico al menos desde los años 90 del pasado siglo. A continuación se inserta
la reseña de dicho libro con los mejores deseos para este nuevo año.
Es bien conocida la fascinación
de los juristas académicos por el cine como forma de acercar el contenido de
sus enseñanzas a la generalidad de su alumnado, capturado por el argumento y la
visualización de una narrativa que converge con la materia que se ha explicado[1].
En la UCLM pudimos implantar una asignatura de las que entonces se denominaba
de libre configuración para todo el campus de Ciudad Real que llevaba por
título Cine y Derechos Sociales y que tuvo un éxito espectacular. La
reforma de los planes de estudio con el
Plan Bolonia y el nuevo sistema de grados, aproximadamente entre el 2009-2010,
supuso la desaparición de estas asignaturas y por tanto puso fin a esa
experiencia extremadamente positiva.
En el panorama de las
publicaciones de los juristas, es obligado citar las de la Editorial Tirant Lo Blanch, que, bajo el
empuje de Javier de Lucas con la colaboración posterior de Fernando
Flores, puso en marcha una colección entera que lleva por título Cine y Derecho
de la que se pueden encontrar en catálogo hasta 76 obras de muy diversos
contenidos, desde el comentario a una sola película a la recopilación de films
diferentes en torno a una idea o materia. En el año 2020 esta editorial
reinauguró la serie Cine y Derecho que ha publicado 22 títulos sobre una larga
serie de temas entre 2020 y 2025.
En el campo del iuslaboralismo,
aunque hay algunas incursiones muy interesantes sobre el conflicto social[2],
sin duda el experto más dotado para establecer esta relación ha sido Juan
López Gandía, cuyo libro “La fábrica y la oficina” (Tirant Lo Blanch,
Valencia, 2020) abrió la segunda serie de esta colección y es sin duda una obra
de referencia para el examen de las películas más representativas sobre el
trabajo en la fábrica como institución nuclear de la era del fordismo, de la
nueva sociedad industrial y de la identidad social que deriva de la misma y su
cuestionamiento en los años setenta. En ella López Gandía muestra también
cómo el cine ha venido a representar las condiciones de trabajo de los nuevos
sectores productivos como el terciario y sus centros de trabajo, las oficinas,
además de comprobar en qué medida la ideología neoliberal, el individualismo y
la exaltación del talento y el mérito como claves para la inserción y la
promoción profesional han erosionado la construcción de un interés colectivo
perteneciente a la clase en general e incluso al grupo profesional.
Precisamente la denuncia de la
penetración de esta ideología neoliberal en todos los ámbitos de la vida social
pero especialmente en el tratamiento y la regulación de las relaciones de
trabajo es el objetivo del libro que escriben conjuntamente los dos profesores
de la Universidad de Campania Luigi Vanvitelli, Salvatore D’Accunto, que
es profesor asociado de Economía Política y Valeria Nuzzo, que es
catedrática de Derecho del trabajo en dicha universidad. Para ellos, como se
afirma en la introducción a esta obra, el cine tiene a sus espaldas ”una larga
y robusta tradición de confrontación con la dimensión de la reproducción
material de la existencia” y gracias a su capacidad de movilizar los afectos,
promoviendo la participación emotiva , “el cine nos plantea interrogarnos sobre
la confianza en las representaciones convencionales del orden existente y a
reflexionar sobre la coherencia de ese orden con nuestras ideas de eficiencia y
de justicia”.
El libro se divide en 8 capítulos
a través de los cuales se va examinando aspectos concretos de la construcción
neoliberal hegemónica en el mundo a partir de los años 90 del siglo pasado,
estableciendo como referencia un film concreto para cada uno de estos puntos
sometidos a la crítica. Comienza con una referencia general al “orden precario
de la globalización”, que se refleja en la extraordinaria Babel de González
Iñarritu, para plantear, en los tres capítulos siguientes las
intervenciones sobre los cambios que se han producido en la organización de la
producción. En el primero, a través del conflicto que se plantea ante la
deslocalización de una fábrica a Francia y las negociaciones sindicales para
evitarla, el film de Sette Minuti, de Michele Placido, las
condiciones de la empresa implican recortar a la mitad – siete minutos – el
tiempo de la pausa para el bocadillo, que sin embargo suponen una importante
cantidad de horas gratuitas. Es el conflicto
entre el derecho a sobrevivir y la supervivencia de los derechos
planteado ante esta situación límite en la que las personas trabajadoras a
cambio de mantener el empleo consienten en perder importantes derechos que
tiene que ver con el propio valor de su trabajo. El segundo film abordado es La
ley del Mercado, dirigida por Stéphane Brizé, que muestra la
remodelación del estatuto antropológico del trabajador asalariado que deviene
empresario de si mismo, y el tercero, de los hermanos Dardenne – Dos
días, una noche – describe las brechas en la solidaridad de clase a partir
de la arbitrariedad en el ejercicio de la facultad de despedir y la humillante
necesidad de la protagonista de ir puerta a puerta del resto de los empleados
de la empresa para que renuncien al bonus de 1000 € para que no se lleve
a efecto su despido. Al margen del resultado, la solidaridad difícil resurge
como propuesta a la postre vencedora.
A continuación es el tratamiento
de la inmigración el espacio sobre el que se enfoca la crítica, a partir de La
historia de Suleiman, de Boris Lojkine, que se fija en el mundo de
los trabajadores de plataformas de reparto, los riders sin papeles, que
además se solapa con las dificultades en conseguir el estatuto de asilado
político en Europa. La forma articulada de la explotación de clase aparece aquí
en las varias facetas que se conectan con el dominio sin control de la
tecnología digital, la precariedad y el trabajo pobre junto con el racismo.
En el capítulo 6, se cambia el
registro con la película In Time un relato distópico firmado por Andrew
Niccol en el que la sociedad en la que no existe la vejez se guía por la
compra del tiempo que es la medida de valor de las cosas y de los servicios
necesarios para la existencia, de forma que no basta con un trabajo remunerado
para vivir, sino que el tiempo ganado mediante el trabajo sea siempre superior
al tiempo que se requiere para el consumo. El tiempo se roba y se almacena y es
la clave de la verdadera riqueza. El film tiene una extraordinaria fuerza
sugerente, aunque el desarrollo de la trama se vea capturado por una
iconografía más próxima al comic de ciencia ficción. Cierran el volumen los
análisis de la periferia de los mercados globales, con una glosa de Gomorra de
Matteo Garrone en donde la criminalidad se mimetiza con ciertas formas
de organización de empresa urgidas por la exasperación de la competencia a
nivel mundial, junto con la fuerza dramática de Yo, Daniel Blake, de Ken
Loach, en donde se pregunta sobre el destino que se reserva a quienes en
nuestras sociedades occidentales son más vulnerables - ancianos, incapaces o desempleados – que no
impide la fragilidad de su condición y les niega los estándares mínimos de
humanidad en un mundo donde la propia supervivencia está condicionada por la
mercantilización creciente de la satisfacción de las necesidades esenciales y
la desaparición forzada de la solidaridad colectiva de las comunidades del
trabajo.
“La
sujeción de la vida de los trabajadores de todo el planeta a un régimen de
guerra cotidiana no ha conducido a la prosperidad prometida” y “la
globalización salvaje a la que hemos asistido en los últimos treinta años
parece contener en si todas las premisas para su autodestrucción”, lo que como
es evidente genera una situación “particularmente inquietante” cuya
representación cinematográfica ayuda a darle contexto crítico. Urge por tanto
la necesidad de repensar en u conjunto la organización de la economía mundial
para conjurar el riesgo de un posible incremento de las tensiones entre los
actores internacionales. La geopolítica de este último año, con la guerra de
Ucrania, el genocidio en Palestina y su plena impunidad, los bombardeos
unilaterales de países por Estados Unidos
y el secuestro de dirigentes, como acaba de suceder en Venezuela, la ruptura
del orden del mercado global a partir de la imposición unilateral de aranceles,
la agresión de los tecno-monarcas sobre cualquier intento de limitar la
extracción de beneficios multimillonarios y la deriva del neoliberalismo hacia
formas de acción que colisionan directamente con la estructura democrática de
los estados sociales, son elementos actuales lo suficientemente graves como
para insistir, como hacen D’Acunto y Nuzzo, sobre la necesidad de liberar espacios de
nuestra existencia del dominio violento de la explotación y construir islotes
de solidaridad que puedan funcionar como diques frente al impulso terrible de
la mercantilización del trabajo y de la existencia de la gente común.
FOTOGRAMMI DAL DOMINIO DELLA LOTTA. RAPPRESENTAZIONI CINEMATOGRAFICHE DELLA
SOCIETÁ NEOLIBERISTA.
Salvatore D’Acunto y Valeria Nuzzo.
Editoriale Scientifica, Napoli, 2025. ISBN 979-12-235-0295-2, 178 pags.
[1]
Una recopilación de obras fílmicas como reducto didáctico en las materias
jurídicas en el volumen colectivo dirigido por ESCRIBANO GUTIERREZ, J. , El
cine como recurso didáctico en la enseñanza virtualizada. Estudio y análisis de
algunas obras fílmicas, Universidad de Almería, Almería, 2016.
[2]
Cfr. RUIZ CASTILLO, Mª M. La huelga y el cine. Escenas del conflicto social,
Tirant Lo Blanch, Valencia, 2007.

4 comentarios:
https://fundacionelectra.org.uy/2018/04/28/comprender-el-derecho-del-trabajo-a-traves-del-cine-nro-4/
(Un modesto aporte al tema)
Lecionei a disciplina Trabalho e Cinema por quase uma década na Faculdade de Direito da UFPR
Bello! Sai che a Unife facciamo il cinema dopo lavoro? Però non viene mai nessuno...
Juan Lopez Gandia Lopez Gandía
Me alegra mucho que los compañeros italianos Salvatore D’Accunto y Valeria Nuzzose hagan una incursión en esta temática con planteamientos interesantes y con nuevos films que pueden ser muy representativos y válidos para abordar los cambios que se han producido en el mundo laboral con el neoliberalismo y la globalización. Debo volver a ver "Babel" de Gonzalez Iñarritu, para valorar la elección de este film como introductorio de los capítulos. Yo lo recuerdo no solo por la mostración ya de un mundo globalizado, sino también por la simultaneidad temporal de los cuatro relatos que transcurren en distintas partes del globo, pero que acaban conectados, relacionados de algún modo y por lo excelente que era especialmente el mejicano. Que hayan incluido "Gomorra" en un capítulo puede aportar nuevas visiones de realidades que siempre están ahí pero que hasta ahora no han sido abordadas suficientemente desde este nuevo ángulo. "La historia de Suleymane", de Boris Lojkine, es un excelente film sobre inmigración y trabajo en el sector de los raiders, uno de los mejores sobre riders como el de Ken Loach y el de Pierfrancesco Diliberto "E noi come stronzi rimanemmo a guardare" (Arturo y el algoritmo), pero que añade e incorpora también la cuestión de la inmigración, mostrando con realismo y con una fuerte carga documental una de las grandes problemáticas en el ámbito europeo. "Sette Minuti" de Michele Placido, es también una buena elección sobre las condiciones de trabajo, el tiempo de trabajo y el descanso para comer, con nuevos dilemas y desde la perspectiva de género y de las diversas situaciones de las trabajadoras a las que se les planeta tales cambios. Pero lo mejor del blog, además de darnos noticia de esta publicación, es el párrafo final del propio Antonio Baylos a través de su sosias Pedro Flinstone y sus importantes y profundas reflexiones y valoraciones.
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