miércoles, 9 de septiembre de 2009

RESPONSABILIDAD SOCIAL EMPRESARIAL EN EUROPA Y LAS CORPORACIONES TRANSNACIONALES






La responsabilidad social de la empresa es un asunto controvertido, sobre el que se ha hablado mucho, y que en el ámbito de las relaciones laborales ha tenido una larga trayectoria de debate y discusión. En lo que respecta al área de las preocupaciones sindicales, la página que CONFIA-CCOO dedica a este tema es una fuente de informaciones y de reflexión de obligada referencia. Se comenta a continuación una interesante aportación a este tema publicada en la revista Cuadernos de Relaciones Laborales.

El protagonismo que ha alcanzado el tema de la Responsabilidad Social en la Empresa en los últimos años ha alcanzado tanto al ámbito universitario europeo como el español. Un grupo de estudiosos universitarios, pilotados por la profesora de la Universidad de Burdeos, Isabelle Daugareilh, realizó a lo largo de tres años (2005-2008) un extenso trabajo de investigación en el que participaron economistas, juristas y sociólogos, de siete países europeos, sobre las implicaciones y posibles reglas de la responsabilidad social de la empresa. Los resultados de estos trabajos se han ido presentando en varias publicaciones con sesgos diferentes. En este caso, la revista de la Escuela de Relaciones Laborales de la Universidad Complutense de Madrid, Cuadernos de Relaciones Laborales, ha dedicado el primer fascículo del vol. 27 de la misma, correspondiente al año 2009, a la Responsabilidad social empresarial en Europa y las corporaciones transnacionales.

Esta temática se aborda en la Revista desde una perspectiva interdisciplinar y comparada. En el que es el primero de los ensayos, de corte sociológico, Margarita Barañano analiza la problemática de la Responsabilidad Social de las Empresas (RSE) desde su conceptualización, su genealogía y su contextualización en el marco de los procesos de globalización y transnacionalización y de las profundas transformaciones asociadas a los mismos. En un artículo que resulta central para el desarrollo y la comprensión del resto de los trabajos, Barañano vincula a los fenómenos del “transnacionalismo por abajo” de los nuevos agentes sociales en la globalización, la presión dirigida al reforzamiento de los estándares mínimos de trabajo y vida y a la extensión de los derechos las nuevas determinaciones que adopta esta noción, sin dejar por ello de señalar las carencias que desde este punto de vista tiene. Las distintas concepciones sobre la RSE se explican a partir de cuatro grandes dilemas relativos a la obligatoriedad o voluntariedad de la RSE, su unilateralidad o multilateralidad, su aplicación universalista o relativista o su limitación al cumplimiento de la legalidad o su identificación como un plus regulativo.
Sobre esta base, los artículos de Isabelle Daugareilh y de Antonio Baylos privilegian un enfoque jurídico. El de Daugareilh recorre las inconsistencias que para la teorización de la normatividad jurídica presenta la RSE, pero de forma original la autora escoge como punto de partida la que ella denomina “aproximación europea” a este tema, cuyo rasgo más característico sería la concepción de la RSE en términos de complementariedad con los sistemas de regulación político - jurídica y no tanto en una relación de sustitución parcial o de retirada de éstos. En este marco cobra sentido la RSE al permitir la realización de compromisos en materia de estándares básicos de trabajo a escala transnacional o global, ocupando así el espacio libre de normatividad que caracteriza a este ámbito. Por su parte, el texto de Baylos, incide en esa misma visión sobre un creciente escenario de pluralismo y complejidad normativa – el “desorden de las normas” – centrándose en la descripción de la capacidad de las empresas transnacionales de generar un orden propio y autorreferencial de reglas sobre el trabajo que progresivamente van derivando de la pura unilateralidad caracterizada por la asunción de una determinada conducta moral, a la contractualidad colectiva atípica de los llamados Acuerdos Marcos Globales, en donde emerge la figura del sindicato construido en la escala global como interlocutor de la empresa. También el texto de Baylos hace hincapié en la “especificidad” europea de estos Acuerdos Globales, convergiendo así con la orientación anterior de Daugareilh.

Los profesores Cardibat y Régibeau, de las Universidades de Burdeos y de Essex respectivamente, realizan un análisis de la RSE desde el prisma de la economía. Para ellos, las experiencias analizadas permiten prever un impacto de la RSE en el reforzamiento de la imagen de la empresa, de un lado, y en el interés de ésta en dotarse de un mecanismo de cobertura frente al riesgo por el daño en su reputación, por otro. Además, se podría concluir que las empresas – grandes empresas en su mayoría – tendrían la expectativa de que los gastos en responsabilidad social produjeran un efecto positivo en sus beneficios, a medio y largo plazo, expresados en términos de reputación, información y reconocimiento. En último término, es perceptible un efecto mimético en la implantación en las empresas de mecanismos de responsabilidad social, semejante al que se puso de manifiesto con la difusión de las nuevas tecnologías en una red de empresas, de manera que el mimetismo remitiría al coste de carecer de la innovación introducida por las empresas competidoras.

El número monográfico contiene además dos trabajos de corte más descriptivo. El artículo de Joaquín Aparicio y Berta Valdés aborda las determinaciones que el concepto de responsabilidad social empresarial ha ido ocupando en los ordenamientos europeos examinados, mientras que Jorge Aragón y Fernando Rocha examinan el caso español prestando especial atención a los principales actores relacionados con la RSE en nuestro país, cuya implicación ha sido decisiva para la popularización de las iniciativas y debates sobre este tema en España. En especial Aragón y Rocha destacan la inserción de este tema en el marco de la negociación colectiva entre los agentes sociales confederales, tanto a través de los Acuerdos Interconfederales de Negociación Colectiva como mediante la aprobación de un documento específico para la promoción de la RSE a través del diálogo social.

sábado, 5 de septiembre de 2009

CRISIS Y PROPUESTAS SINDICALES: NOTICIAS DE INGLATERRA



En septiembre tendrá lugar el Congreso confederal del TUC, el sindicato británico. Con permiso de Miquel Falguera, recientemente retornado de Londres, ciudad en la que se encuentra casi tan bien como en Parapanda, se incorporan aquí algunas reflexiones sobre la deriva que el debate sindical está tomando en aquel país en relación con el ámbito de la acción política y el proyecto reformista sindical.


Es un lugar común constatar que los efectos de la crisis económica están recayendo de forma terrible sobre los trabajadores. Los datos económicos de los que se dispone son estremecedores, porque evidencian que los beneficios del sector financiero se mantienen gracias a las cuantiosas ayudas públicas e incluso aumentan, y que el fraude fiscal se sitúa directamente en el territorio de la empresarialidad, sea ésta virtuosa o no. Frente a esta situación, la exigencia de reducir la cantidad y la calidad de los niveles de tutela legal y convencional en las relaciones laborales es la salida que muchos ordenamientos europeos están llevando a cabo.

El caso británico es muy peculiar, porque a la devastación thatcheriana ha seguido una tercera vía que colocó en una posición degradada a los sujetos colectivos del trabajo, privándoles de su perfil político y organizativo y confinado ante todo en la decisión individual y en el riesgo asumido en esos términos como condición del progreso y de la creación de riqueza. La presencia permanente en el gobierno del partido laborista no ha repercutido en una legislación pro labour.

En esas condiciones, es previsible que el movimiento obrero británico organizado esté incubando una desconfianza ante la acción política parlamentaria y la relación clásica entre el sindicato y el partido, éste como fórmula de intervención legislativa creadora y ampliadora de derechos sociales. Esta orientación se desprende claramente de algunas noticias últimas venidas de Gran bretaña, y en concreto a través de un importante acto público que se realizará en Liverpool el próximo lunes 14 de septiembre con la participación de las federaciones sindicales más importantes, la dirección confederal del TUC y algunos profesores de derecho del trabajo y de relaciones laborales que colaboran a través de institutos y fundaciones con el movimiento obrero británico. El acto lo organiza el Institute of Employment Rights, presidido por Carolyn Jones, que pretende ser un laboratorio activo de ideas para el movimiento obrero. Coincide con la apertura del Congreso del sindicato británico (Liverpool, 14 a 19 de septiembre 2009) y por tanto es un acto simbólicamente relevante.



La traducción del texto con el que se convoca al acto, es suficientemente demostrativa de los términos en los que parece plantearse el debate, en primer lugar a partir del título, que es el siguiente:

La política ha fallado. ¿Cómo deben reaccionar los sindicatos?

La explicación de una frase tan impactante es la siguiente:

“Los trabajadores están siendo quienes pagan los costes de una crisis que no han creado. Los activistas son expulsados de sus puestos de trabajo. Los representantes sindicales son perseguidos en el trabajo. Muchos trabajadores ven amenazados sus puestos de trabajo, sus pensiones o sus condiciones de vida.

¿Cómo deben reaccionar los sindicatos? ¿Ha pasado ya el tiempo para las tranquilas, moderadas y modestas peticiones que éstos hicieron para reformar las leyes antisindicales? Si los políticos no cumplieron con el cambio prometido, ¿cómo pueden los trabajadores asegurar la justicia en el trabajo?

Los intervenientes en el acto considerarán las opciones políticas, legales y laborales que son posibles para corregir y suplir las deficiencias en la protección de los sindicatos, para promover la justicia en el trabajo y para diseñar el proyecto de un orden nuevo que sustituya a este desacreditado y cada vez más desfalleciente sistema económico.”


Lo más llamativo de este discurso es la equiparación en el ámbito de lo político de cualquier opción ideológica, todas reducidas a una ajena a los intereses de los trabajadores. “La política ha fallado”. Y en consecuencia ya no hay “políticas” en plural, respondiendo a una orientación que integre al sujeto colectivo que organiza a los trabajadores de un país en el elemento central sobre el que pivota un proyecto de reforma social del mismo. Es cierto que se trata de una tendencia mucho más generalizada en una buena parte del pensamiento político de la izquierda europea, pero el caso inglés es sintomático por la deriva que ha tomado el Nuevo Laborismo en la conducción de Gran Bretaña. La idea que alienta este proceso de debate impulsado por el TUC y sus instituciones de estudios e investigación – entre ellas y principalmente el organismo convocante, el Institute of Employment Rights – es la de recuperar un espacio de proyectualidad que lleve consigo un programa de regulación del marco de libertad y de derechos mínimos para hacer funcionar el contractualismo como regla de funcionamiento de las relaciones laborales británicas con un mínimo de contrapesos que equilibren la desigual posición de poder de los sujetos de las mismas. Cómo recuperar la relación entre este proyecto y la esfera de la política parlamentaria y la administración no se plantea a lo que parece, pero desde luego no pretende articularse a través de los antiguos moldes entre el TUC y el Partido Laborista, por lo que parece deslizarse hacia concepciones de autonomía sindical más semejantes a las que se parte en los países como el nuestro, de pluralismo sindical.



Toda la documentación relativa al congreso del TUC esta aquí http://www.tuc.org.uk/congress/tuc-16887-f0.cfm


Se han adoptado algunas enmiendas sobre algunas resoluciones, por lo que el texto no es definitivo. Cada día, todas las resoluciones adoptadas aparecerán aquí

http://www.tuc.org.uk/congress/index.cfm?mins=596
(a la derecha de la pantalla, ‘Resolutions carried’).

El informe de las actividades hacia el último congreso 2008 esta aquí http://www.tuc.org.uk/congress/tuc-16886-f0.cfm

jueves, 3 de septiembre de 2009

LECCIONES SOBRE LA CRISIS: UNA LECTURA POLÍTICA ES NECESARIA


La Fundación 1 de mayo, que preside Rodolfo Benito, ha iniciado el retorno de las vacaciones con la publicación de una serie de reflexiones de enorme interés que abordan el tema de la crisis. Los trabajos publicados como Estudios, mandan señales inequívocas sobre un despertar en ebullición del pensamiento colectivo sindical sobre los temas centrales que compormeten su estrategia. En ese sentido se ha prounicado recientemente el conocido Grupo de Jóvenes Juristas Críticos de Parapanda, algunos de cuyos componentes están reflejados en la fotografía.

Necesitamos una lectura ideológica de la crisis



El Estudio número 10 de la Fundación 1 de mayo lo firma Joan Coscubiela i Conesa, presidente de la Fundación Cipriano García y director del Observatorio sobre Modelo de Estado y Cohesión Social de la Fundación 1º de Mayo. Para el autor del trabajo "no parece que se este por la labor de analizar las causas más políticas e ideológicas que están en la base de esta crisis. Y ahí radica uno de sus mayores riesgos. Que se cierre en falso, con un reparto absolutamente injusto de sus costes, sin reformas significativas y con las mismas reglas de juego y valores que la han propiciado".


"Han transcurrido más de dos años desde las primeras evidencias que la crisis se instalaba en nuestras vidas. En este período se han escrito ríos de tinta, llenado de opiniones la red y celebrado jornadas de todo tipo. La sociedad ha sido sepultada por informaciones y análisis sobre el funcionamiento de la economía, de los mercados de capitales o los productos financieros. Pero hasta ahora poco se ha dicho sobre las causas más profundas de la crisis. Los diagnósticos realizados se han limitado a identificar los problemas del sistema financiero global y de la economía de cada país.

Se esta consolidando como lugar común la idea que las causas de la crisis hay que buscarlas en un mal calculo de los riesgos que comportan los sofisticados productos financieros, en los déficit de la regulación – se discute si es un problema de más regulación o de mejor calidad – y en la actuación de los supervisores nacionales – algunos incluso se han atrevido a hablar de “casta oligárquica” para referirse a la realidad de algunos países en los que un pequeño grupo de personas se reparte de manera intercambiable cargos de dirección empresarial con otros de regulación o supervisión el sistema financiero. También se han señalado con el dedo los incentivos perversos que han recibido y continúan recibiendo los directivos por los resultados económicos conseguidos a corto plazo por las empresas que dirigen. Todas ellas son razones ciertas y a no menospreciar, pero tienen como elemento común cargar las tintas en los comportamientos personales y obviar las causas inherentes a la naturaleza del sistema económico y social dominante, sus reglas de juego y los valores con los que han funcionado en las últimas décadas.

No parece que se este por la labor de analizar las causas más políticas e ideológicas que están en la base de esta crisis. Y ahí radica uno de sus mayores riesgos. Que se cierre en falso, con un reparto absolutamente injusto de sus costes, sin reformas significativas y con las mismas reglas de juego y valores que la han propiciado".

Se puede encontrar el resto de la intervención en
http://www.1mayo.ccoo.es/nova/NNws_ShwNewDup?codigo=2100&cod_primaria=1167&cod_secundaria=1167

En paralelo, la página de la Fundación 1 de mayo publica otro trabajo de orientación más sociológica, sobre los sujetos mas vulnerables ante la crisis.

La situación de personas jóvenes en España: más vulnerables ante la crisis


El Estudio número 11 recoge el trabajo realizado por el Area de Políticas Públicas, Sociales y Estado de Bienestar que dirige Elvira S. Llopis y cuyo servicio de Estudios está formado por Jesús Cruces Aguilera (Coordinador), Alicia Martínez Poza y Luis de la Fuente Sanz. A partir de diversos indicadores de referencia, el Estudio pretende conocer la situación de los jóvenes con respecto a diversos ámbitos, como por ejemplo la educación, el empleo y las condiciones de trabajo, el acceso a la vivienda o las situaciones de exclusión y desigualdad social .

Se puede encontrar el texto completo del mismo en esta página:

http://www.1mayo.ccoo.es/nova/NNws_ShwNewDup?codigo=2108&cod_primaria=1171&cod_secundaria=1171