lunes, 1 de julio de 2019

NOTICIAS, SINDICALISMO Y MEDIOS DE COMUNICACIÓN. HABLA ALFONSO ROLDÁN



No suele ser común que las entradas de este blog originen un comentario extenso sobre el contenido de las mismas. Sin embargo, la última publicada, ha conseguido que Alfonso Roldán, periodista y experto en las lides de comunicación, escriba un largo comentario en dos entregas en su blog “La vida desde el lago”, en el que explica algunas cosas importantes sobre los medios de comunicación y la información periodística que conviene conocer antes de hablar sobre el tema. Se publican a continuación agradeciendo a nuestro compañero esa intervención que corrige con toda la razón las imprecisiones e inexactitudes de la entrada comentada y que contiene también recuerdos amables que evocan a una buena amiga, Chus Salido. Aguardamos además la segunda parte de esta intervención de Alfonso Roldán como en la infancia confiábamos en ese “Continuará…” con el que terminaba el cuadernillo semanal de El capitán Trueno.

CCOO, Baylos y los medios de comunicación (I)

Soy un gran seguidor de las opiniones del catedrático del Trabajo, Antonio Baylos, a cuyo blog (antes llamados cuadernos de bitácora) llego a través de Facebook. Lo cierto es que nunca sé si me pone cara o no. Coincidir, hemos coincidido en multitud de ocasiones, bien por vía profesional o por coincidencia familiar en algún debate con gente del CSIC. Cuando dirigí Madrid Sindical le encargué a una buena amiga, Chus Salido, que le entrevistara, gratis, claro. Chus Salido es periodista (lógicamente, porque soy de que las entrevistas las realicen periodistas) y licenciada en Ciencias Políticas, además de gallega ya de Madrid y muchas cosas más. Yo, para al menos uno, cual estalinista hacía del Madrid Sindical el Pravda, cosas de viejos trotskistas sectarios sin mayor relevancia.

La prudencia, y considerarle un icono del pensamiento sociolaboral, me han frenado en muchas ocasiones a la hora de comentar sus opiniones. Porque en las Comisiones Obreras hay grandes oráculos en el mundo de la Universidad, como el propio Baylos; el derecho, con Enrique Lillo a la cabeza, o la economía; pero no así en el mundo de la comunicación y el periodismo.

En esto del periodismo nos sale el español, o la española que llevamos dentro y ocurre como en el fútbol, que todo el mundo es un experto en la materia. Unos, por inspiración divina; otros porque conocen a un periodista que…; otros porque han hecho un curso o llámalo máster y a pesar de ello siguen confundiendo el infinitivo con el imperativo, etcétera. No se me entienda, por los dioses, como un corporativista y anti intrusismo radical. Que haber, hay hasta grandes médicos sin haber pasado por la Facultad de Medicina. 

Quienes más daño hacen en la comunicación de las instituciones sociales, políticas, empresariales…, son quienes una vez nombrados responsables o dircom (directores de comunicación), o llámalo “x”, o capataz, consideran que ya tienen todos los galones para plantear estrategias basadas, por ejemplo, en máximas como: “a partir de ahora vamos a mentir” ( a Dios y unos cuantos compañeros pongo por testigo de que esto es cierto y que una vez vivimos en un gabinete de Comunicación). En esta línea, recomiendo la serie Chernobyl donde queda claro que un zapatero manda más que un físico nuclear porque es el vicesecretario del Partido. Una amistad me envió esta escena que he subido a Youtube. Dentro de lo malo…, existe una estrategia, sin ética, sin moral, pero estrategia al fin.

Veo que Baylos anduvo, como yo, en la presentación del libro de Unai Sordo ¿Un futuro sin sindicatos?, prologado por el economista y amigo Bruno Estrada, además de adjunto al propio Sordo. Según el autor, el título fue idea de la editorial para que tuviera más garra, para que fuera más atractivo. No sé si el título hará que crezca el número de lectores pero es antiperiodístico como el solo. Más o menos, en la Facultad de Ciencias de la Información de la UCM, al llegar te decían “hola, no pongas nunca un interrogante en un titular”.

Pero…, la moda, internet y su parte más mediocre han llevado a los interrogantes y a que los propios lectores se harten de ese anzuelo, tal como relataba recientemente Carlos Yárnoz, defensor del lector de El País.

Esta pequeña crítica provocadora, porque cada uno hace con los títulos de sus libros lo que le da la gana, me sirve para engarzar con la entrada, artículo o post del blog de Baylos titulado “Noticias y sindicato. El sindicato en las noticias (a propósito de un coloquio)”. La espoleta para este interesante y recomendable texto fue la pregunta que lanzó en el acto (mejor que “evento”) la veterana periodista Inma Sánchez. En mi opinión realizó la mejor pregunta de entre los periodistas de los grandes medios digitales allí presentes (Joaquín Estefanía, que aún huele a papel, excusó su ausencia).

La periodista vino a preguntar a Unai Sordo por el poco espacio que acaparan los sindicatos en los medios de comunicación y Sordo vino a decir lo que nos relata Antonio Baylos en su blog.

Aun estando de acuerdo en lo que puede ser el fondo de la exposición de Baylos tengo la impresión de que utiliza algunos conceptos a la ligera, también desde el titular, y que no hace referencia a una parte muy relevante, cual es el propio funcionamiento de la comunicación en las Comisiones Obreras, en mi modesta opinión, carente de cualquier estrategia comunicativa en todas las patas comunicativas posibles.

Cuando hablo de utilizar “conceptos a la ligera”, me refiero, por ejemplo, al uso del término “noticia”. Creo que es mucho más correcto el planteamiento que hizo Inma Sánchez, pues “noticia”, tal como nos hacían aprender en Primero de Redacción Periodística con el inacabable Manual de Redacción Periodística de José Luis Martínez Albertos, es simplemente un género periodístico, como pueden serlo la crónica, el reportaje, la entrevista…, con todos sus subgéneros.

La noticia es la madre del cordero, eso sí, es la narración de un hecho para lo que técnicamente nos enseñaban aquello de las “cinco W” (Qué (What) ha sucedido; Quiénes (Who) son sus protagonistas; Dónde (Where) ha sucedido; Cuándo (When) ha sucedido; y por qué ha sucedido (Why)).  Respondiendo a esto ya tienes una noticia que para que quepa en un medio de comunicación también tiene que tener unas características: veracidad, claridad, brevedad, actualidad, interés humano… O sea, lo de toda la vida de Dios, noticia es que un niño muerda a un perro y no lo contrario.

Además de los géneros existen los estilos, básicamente: informativo, interpretativo y opinativo. Entiendo que lo que Baylos y quienes son responsables sindicales quieren es que salgan las siglas y las cosas que se hacen en CCOO, porque si no parece que no existimos. Es decir, debemos ir mucho más allá que a la simple noticia. La simple noticia es una huelga violenta, reconozcámoslo. Y si es con sangre, mejor. Eso se “vende” solo.

También es interesante distinguir entre “periodismo de fuente” o gabinetes de comunicación, porque los gabinetes de comunicación están (o deberían estar conformados por periodistas) y “periodismo de medio”, antes: prensa, radio y televisión y hoy también las nuevas TIC (tecnologías de información y comunicación). Es decir, y simplificando, redes sociales. Las famosas mentiras permanentes que circulan por internet está haciendo que por fin las empresas serias contraten periodistas para redactar tanto los contenidos, como los textos y las historias (story) en las redes sociales.

Ya empieza a no colar ese periodismo ciudadano, inmediato, pero sin contrastar, hiperbólico, repleto de faltas de ortografía y selfies patéticos. Esa es labor de periodistas, delegados entre la sociedad y los poderes para informar e interpretar. Opinar es otro cantar, siempre que se haga con argumentos sólidos y datos contrastados y contrastables.

Caray, esto me está quedando larguísimo, así que aunque no esté de moda lo voy a dividir y mañana sigo. Espero que nadie se moleste, que otra característica de estos tiempos es arrear garrotazos al tiempo que tenemos la piel muy fina. Pero en esta línea continuaré, que también me viene bien escribir esto a modo de terapia que diría Woody Allen.


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