domingo, 4 de diciembre de 2016

FUNCIÓN Y FUNCIONAMIENTO DEL DERECHO SINDICAL EN EUROPA




Hoy, domingo 4 de diciembre, los italianos están llamados a votar en un referéndum por una reforma constitucional que quiere modificar de forma importante las reglas institucionales de la República, conformar una mayoría de gobierno por un sistema mayoritario y reducir drásticamente el sistema parlamentario y el control del ejecutivo. Es otro de los momentos que pueden jalonar la tendencia constatada en tantos países europeos hacia un modelo neoautoritario que se asienta en una fuerte subordinación del trabajo al mercado y a la organización de empresa y expulsa del espacio público de la política al disenso y al pluralismo político, unificándolo bajo un conglomerado gubernativo-financiero que actúa las políticas de la gobernanza desestructurando los derechos de ciudadanía. Confiemos por tanto en que mañana lunes 5 de diciembre, la mayoría del pueblo italiano se haya decantado por el NO en su decisión refrendaria.

Ese mismo día 5 está previsto que se desarrolle en Bari, en el marco de la Universidad Aldo Moro de Bari en colaboración con la Rivista Giuridica del Lavoro – la revista jurídica de la CGIL -  un simposio transnacional que lleva por título  Función y funcionamiento del derecho sindical en Europa, que reúne a un buen número de expertos internacionales y a un amplio grupo de iuslaboralistas italianos que se encuadran en lo que podríamos llamar la izquierda laboralista de aquel país.

El simposio se organiza ante la constatación de que la modernización reflexiva del capitalismo en su desarrollo neoliberal está determinando una fortísima presión sobre el Derecho del Trabajo en toda Europa, que es precisamente el lugar donde éste ha tenido un mayor desarrollo. Las llamadas “reformas estructurales” lo son porque afectan a la estructura del capitalismo y la relación entre Capital y Trabajo. Por eso – señalan sus organizadores – hay que estudiar la evolución del Derecho que regula la fuente principal de los derechos de la relación laboral: el derecho que nace de la dimensión colectiva de las relaciones laborales. Es el Derecho Sindical el que más ha padecido las innovaciones de las llamadas “reformas estructurales”, en línea con una tradición neoliberal que tiende a reducir los espacios de la autonomía colectiva.  De esta manera en el simposio se discutirá sobre los tres grandes aspectos que regulan las relaciones colectivas: la forma de la representación de los intereses del trabajo, la estructura y la función de la negociación colectiva, la regulación del conflicto colectivo.

Hay que discutir por tanto los distintos cambios que han tenido lugar en varios países de Europa occidental para poder delinear la modificación que ha experimentado el derecho sindical en Europa. No es suficiente por tanto el análisis comparado entre tal o cual institución de diversos países europeos, sino que se pretende un esfuerzo de comprensión global  del conjunto de estas políticas reformistas llevadas a cabo por la gobernanza económica europea, que ya había sido precedida de importantes indicios de cambio a partir de Libro Verde sobre la modernización del Derecho del Trabajo en Europa y las decisiones del Tribunal de Justicia sobre Viking y Laval que supeditaban el ejercicio del derecho de huelga en el espacio transnacional europeo al respeto de la libertad de empresa. Es cierto sin embargo que este tipo de desarrollo se está produciendo en el marco de un sistema de derechos reconocido constitucionalmente tanto en el nivel europeo con la Carta de Derechos Fundamentales como en el plano nacional-estatal a través de los textos constitucionales de cada país, y además en un juego de escalas o de niveles jurídicos que se superponen y en donde por consiguiente la Convención Europea de Derechos Humanos o la Carta Social Europea construyen un tipo de función del ejercicio de los derechos colectivos o sindicales que generan un tipo de funcionamiento diferente. La huelga, la negociación colectiva y las formas de representación colectiva, especialmente la sindical, son campos de análisis en donde esta ambivalencia se debe desplegar.

La hipótesis general  de este simposio es que la función y el funcionamiento del derecho sindical en Europa demuestran que la Unión Europea y las instituciones de la Gobernanza están produciendo una formidable convergencia entre todos los países. Cabe preguntarse por tanto sobre las trayectorias que marcan la evolución de los derechos sindicales nacionales hacia un derecho sindical europeo, en un contexto macro económico posiblemente semejante, al menos en los países del Sur de Europa, y en qué medida estos trayectos representan una innovación respecto de las tradiciones nacionales del derecho sindical de los respectivos países, si en definitiva se está produciendo un cambio de la función del derecho sindical derivado del contexto histórico-jurídico en el que se afirma una “edad neoliberal”  como fórmula hegemónica de resolución política de la crisis. Es oportuno también preguntarse sobre los sujetos sociales que impulsan las reformas del derecho sindical, y su adecuación a las transformaciones que se están produciendo en las relaciones materiales de trabajo.

Esta “delineación de las instituciones del derecho sindical en Europa”  está dirigida por Vincenzo Bavaro, de la Universidad de Bari - que aparece en la foto que abre este post -  y se despliega a través de una serie de intervenciones de expertos europeos como Wolfgang Daubler, de la Universidad de Bremen en Alemania, Nicola Contouris, de la Universidad de Londres (UCL), en Gran Bretaña, Antonio Baylos, de la UCLM de España, y Filip Dorsemont, de la Universidad de Lovaina, en Bélgica, a la que se añadirán algunas intervenciones de los asistentes al acto en los debates. Las conclusiones del simposio las llevará a cabo Bruno Veneziani, de la Universidad convocante.

Los textos sobre los que se habrán producido las intervenciones de los ponentes serán recogidos por la Rivista Giuridica del Lavoro  en un número monográfico.


lunes, 28 de noviembre de 2016

DERECHOS HUMANOS LABORALES Y CRISIS ECONÓMICA



Entre el 12 y el 26 de enero del 2017 se celebran en la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de Toledo, el convento de San Pedro Mártir, los Cursos de Posgrado en Derecho para estudiantes latinoamericanos que organiza la Fundación de la UCLM. En estos cursos el área de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social de la UCLM dedica cada año el suyo a la memoria de quien fue profesor del posgrado desde el inicio de los mismos, Oscar Ermida Uriarte, desgraciadamente fallecido en el 2011. El tema de este año del curso que dirigen y coordinan Antonio Baylos y Joaquín Pérez Rey, es el de los derechos humanos laborales en el contexto de la crisis económica. A continuación se incluyen los objetivos del curso y una síntesis del cronograma detallado del mismo. Para más información, se puede acudir a la página http://postgradoenderechotoledo.es/programas/1707-derechos-humanos-laborales-y-regulacion-del-trabajo-en-la-crisis-2/

El concepto de derechos humanos durante mucho tiempo se ha desconectado de la situación material de las personas que trabajan y desarrollan su existencia en condiciones de subalternidad social. Aún a partir de la generalización de nuevos marcos constitucionales en donde se reconocían derechos laborales y sociales garantizados por el Estado – a partir de la emblemática Constitución de Querétaro, que tuvo continuidad en las constituciones sociales europeas previas al estallido de la Segunda Guerra Mundial y en España, de la guerra civil causada por el golpe de estado militar y fascista – la consideración teórica de los derechos sociales los situaba en una posición subordinada, como derechos “de segunda clase”. Sin embargo, la extensión del cartismo social tanto en el ámbito internacional como europeo, y la consiguiente justificación doctrinal de los derechos económicos, sociales y culturales, como derechos de la persona y no sólo como prestaciones erogadas por el poder público en función del programa político del partido en el gobierno, han permitido el estudio de los derechos individuales y colectivos derivados del trabajo como derechos fundamentales propios de una condición de ciudadanía social que es inseparable de la noción de democracia.

La globalización financiera y la constatación de un espacio y tiempo abierto a la libertad de empresa y de mercado en todo el planeta no han impedido, pese a las enormes tensiones en contrario, que también se produjera una globalización de los derechos. Tanto la OIT con su declaración de 1998 sobre principios y derechos fundamentales en el trabajo, y la noción de trabajo decente a partir de 1999, como Naciones Unidas, han conformado un amplio estatuto de universalidad a estos derechos humanos laborales, que se refuerza asimismo en el plano regional europeo con la Carta Social europea y su desarrollo a través del Comité Europeo de Derechos Sociales, y la propia Carta de Derechos Fundamentales de la Unión Europea, que goza del valor de los tratados fundamentales de la UE.

La crisis económica que ha golpeado severamente a los países desarrollados primero y que se extiende progresivamente a las economías en vías de desarrollo y en especial a América Latina, está induciendo políticas de ajuste y de recorte – la “austeridad” europea – de estos derechos laborales. La tradicional consideración nacional-estatal de la regulación laboral ha limitado la capacidad de comprensión y de respuesta a dichas políticas, especialmente ante la indeterminación constitucional en este nivel. Por eso reforzar el análisis desde una perspectiva que mantiene la vigencia universal de los derechos laborales como derechos humanos, y describir las vías de desarrollo y de aplicación de este enfoque, resulta en el actual momento histórico que vivimos extremadamente importante.

A ello se dedica en 2017 el Curso de postgrado OEU, que dedica sus sesiones al estudio de la estructura, dinámica y desarrollo de los derechos humanos laborales, sus contenidos posibles y los lazos que se tejen entre el constitucionalismo social y los derechos humanos de impronta laboral, así como las formas de consolidar su vigencia aún en la regulación del trabajo en la crisis. Se trata de abordar de forma rigurosa y comparada, poniendo el énfasis en la regulación europea y española, puesto que éste es el espacio normativo y doctrinal en el que podemos ser más competentes, las normas que las constituciones y los textos internacionales sobre derechos humanos dedican al trabajo, así como su capacidad para incidir en los procesos que con ocasión de la crisis económica se ciernen sobre el ordenamiento laboral.

El contenido temático, que se desarrollará en tres semanas y a cargo de especialistas en cada una de las materias, se sistematiza en cinco grandes bloques que pretenden ofrecer la más completa visión de los derechos humanos de contenido laboral.

El esquema temático de curso es el siguiente:

a)      Derechos humanos y trabajo ¿qué tipo de relación?
b)     Los escenarios de los derechos humanos laborales: El constitucionalismo social del Estado-Nación y sus límites y desafíos. La integración regional y el espacio de los derechos fundamentales relativos al trabajo. Los textos internacionales sobre derechos sociales, en especial las normas fundamentales de la OIT.
c)      Los derechos en concreto: derechos específicos e inespecíficos. Libertad sindical, negociación colectiva, huelga, participación de los trabajadores en la empresa. La ciudadanía en la empresa en la era de las nuevas tecnologías de la información y comunicación: derecho a la vida y la integridad física; libertad ideológica y de conciencia; derecho al honor y a la intimidad; libertad de expresión y comunicación.
d)     El derecho al trabajo en la crisis de la ocupación: estabilidad en el empleo, política de pleno empleo y libertad de empresa.
e)     Proceso y derechos fundamentales del trabajador. Tutela judicial efectiva y garantía de indemnidad. Los procesos de tutela de la libertad sindical y otros derechos fundamentales del trabajador. Procedimientos de tutela internacional.

A las actividades presenciales desarrolladas en forma de conferencias o ponencias se suma la utilización de una plataforma virtual que permitirá al estudiante la participación e interrelación con el resto de integrantes del curso y naturalmente el acceso a un conjunto muy completo de materiales legales, jurisprudenciales, doctrinales y docentes oportunamente actualizados. En esta edición del Curso 2017, además, se realizan unas Jornadas Latinoamericanas  por la tarde, con participación de expertos latinoamericanos que permitan retroalimentar los conocimientos adquiridos con las experiencias de cada país, como forma de enriquecer el contenido del Curso.

He aquí una síntesis del programa:

CURSO OSCAR ERMIDA URIARTE 2017: DERECHOS FUNDAMENTALES LABORALES Y DERECHO DEL TRABAJO EN LA CRISIS


PRIMERA SEMANA:12 Y 13 DE ENERO
 JOAQUIN PEREZ REY (UCLM)
Derechos humanos y derechos laborales: la perspectiva internacional  y europea

SEBASTIAN MARTIN (Universidad de Sevilla)
Estado social y derechos laborales: raíces, desarrollos, crisis (Europa 1793-2016)
CARMEN SALCEDO BELTRÁN (Universidad de Valencia)
La Carta Social Europea y el reconocimiento de los derechos fundamentales laborales: mecanismos de garantía.

JOAQUIN APARICIO TOVAR (UCLM)
Libertades económicas y derechos laborales en la Unión Europea: la libertad de Prestación de servicios como ejemplo paradigmático.
SEGUNDA SEMANA: 16 A 20 DE ENERO
ROBERTO POMPA Y ADRIANA MICALE (Camara Nacional de Apelaciones del Trabajo y UBA)
La Corte Interamericana y los derechos laborales.

VERA PAVLOU (Instituto Universitario Europeo y UCLM)
Trabajo decente y trabajo doméstico. El Convenio 189 OIT  (2011) y su alcance en términos de derechos.
ANTONIO BAYLOS (UCLM)
La “nueva” gobernanza económica europea y las políticas de austeridad. Excepcionalidad económica y restricción de derechos sociales

CARLOS ALA SANTIAGO RIVERA (Universidad de Puerto Rico)
Intervención externa y recortes sociales en relación con la crisis económica. Confluencias y divergencias del caso de Puerto Rico con las políticas de “austeridad” en la UE
AMPARO MERINO SEGOVIA (UCLM)
La libertad sindical como derecho fundamental. La universalidad del reconocimiento de la libertad sindical por la OIT. El contenido del derecho de libertad sindical.

RAFAEL GOMEZ GORDILLO (U. Pablo de Olavide, Sevilla)
La UE como espacio de derechos colectivos y sindicales. Los derechos de información y consulta. El Comité de Empresa Europeo
ANTONIO GARCIA-MUÑOZ ALHAMBRA (UCLM)
Los nuevos instrumentos de regulación transnacional del trabajo

LAURA MORA CABELLO DE ALBA (UCLM)
El trabajo que sostiene la vida. Derechos humanos y ecología del trabajo
FRANCISCO J. TRILLO (UCLM)
Gobernanza económica y reforma de La negociación colectica en el sur de Europa. Tendencias y contrastes

FERNANDO VALDÉS DAL-RE
La constitución del trabajo degradada: la doctrina del TC español mayoritaria y su crítica
TERCERA SEMANA : 23 A 26 DE ENERO
JUAN HERNÁNDEZ ZUBIZARRETA (EHU/UPV)
Empresas transnacionales y regulación de los derechos humanos. Los proyectos en Naciones Unidas.

NUNZIA CASTELLI (UCLM)
Inmigración y derecho al trabajo: flujos globales y restricciones proteccionistas a propósito de Europa.
FRANCISCO ITURRASPE (CONICET, Argentina)
Trabajo decente y derechos humanos laborales


JOAQUIN APARICIO (UCLM)
Estado Social y Seguridad Social: hitos centrales de la democracia y de los derechos sociales
ANTONIO BAYLOS (UCLM)
Poderes privados y derechos fundamentales del trabajador. La ciudadanía en la empresa

NATIVIDAD MENDOZA (UCLM)
Políticas sociales y asistencia social. La lucha contra la exclusión y la pobreza.
JUANA Mª SERRANO (UCLM)
Tutela judicial efectiva y garantía de indemnidad

JOAQUIN PÉREZ REY (UCLM)
La garantía de los derechos laborales constitucionalmente garantizados. El sistema español de garantía judicial de los derechos. Proceso y derechos fundamentales del trabajador

Aviso importante:
Coincidiendo con el Curso, los días 23 y 24 de enero, por la tarde, se celebrarán unas JORNADAS DE ESTUDIO LATINOAMERICANAS coordinadas por Antonio Baylos y Joaquín Pérez Rey, a las que se invita a asistir a todos los matriculados en el Curso de Postgrado y que tienen el siguiente contenido
LUNES 23 DE ENERO: 16,30 – 19,30. Mesa redonda: Sindicato y democracia. Democracia interna sindical y participación del sindicato en la formación de la democracia. Perspectivas brasileñas y europeas
Participantes: RODRIGO GARCIA SCHWARZ, Magistrado de Trabajo, Director del Posgrad de la UOESC (Brasil), ANTONIO RODRIGUES DE FREITAS JR., Prof. del Doctorado en DTSS de la Universidad de São Paulo (USP) y ex-Secretario Nacional de Justicia de Brasil, CLEBER LÚCIO DE ALMEIDA, Magistrado del Trabajo y Prof. del Doctorado en DTSS de la Pontificia Universidad Católica de Minas Gerais (PUCMG),  ROBISON TRAMONTINA, Dr. en Filosofía, Prof. del Postgrado en Derechos Fundamentales de la UNOESC. ANTONIO BAYLOS, Catedrático DTSS UCLM (Ciudad Real), JOAQUIN PÉREZ REY , Titular DTSS UCLM (Toledo), NUNZIA CASTELLI, Prof. Contratada doctora DTSS UCLM (Ciudad Real)
Modera y preside la sesión ROSARIO GALLARDO MOYA, Prof. Titular DTSS UCLM (Toledo).
MARTES 24 DE ENERO: 16,30 – 19,30.Mesa redonda: Más allá del empleo. El trabajo del pan y las rosas.
Participantes: CANDY F, THOMÉ, Magistrada de Trabajo (Sao Paulo, Brasil), RIVA SOBRADO DE FREITAS y MARIA CRISTINA PEZZELLA, (Profs. del Postgrado en Derechos Fundamentales de la UNOESC).  LAURA MORA CABELLO DE ALBA  Prof. Contratada doctora DTSS, UCLM, (Toledo) , JOAQUIN APARICIO TOVAR, Catedrático DTSS UCL (Albacete), PANCHO ITURRASPE, Catedrático DTSS e investigador CONICET (Rosario, Argentina)
Modera y preside : AMPARO MERINO SEGOVIA, Titular DTSS y Decana Facultad Ciencias Sociales, Cuenca.


sábado, 26 de noviembre de 2016

FIDEL


Nos ha dejado Fidel Castro. El comandante en jefe de la revolución cubana. Nuestro Fidel. Lo ha hecho casi sesenta años después del inicio de la revolución, el 30 de noviembre de 1956. Ahí va este resumen de su discurso al llegar a La Habana, en el comienzo de 1959.

DISCURSO PRONUNCIADO POR EL COMANDANTE FIDEL CASTRO RUZ, A SU LLEGADA A LA HABANA, EN CIUDAD LIBERTAD, EL 8 DE ENERO DE 1959.

Compatriotas:

 Yo sé que al hablar esta noche aquí se me presenta una de las obligaciones más difíciles, quizás, en este largo proceso de lucha que se inició en Santiago de Cuba, el 30 de noviembre de 1956.

El pueblo escucha, escuchan los combatientes revolucionarios, y escuchan los soldados del Ejército, cuyo destino está en nuestras manos.

Creo que es este un momento decisivo de nuestra historia:  la tiranía ha sido derrocada.  La alegría es inmensa.  Y sin embargo, queda mucho por hacer todavía.  No nos engañamos creyendo que en lo adelante todo será fácil; quizás en lo adelante todo sea más difícil.

Decir la verdad es el primer deber de todo revolucionario.  Engañar al pueblo, despertarle engañosas ilusiones, siempre traería las peores consecuencias, y estimo que al pueblo hay que alertarlo contra el exceso de optimismo.
(…)
Y por eso yo quiero empezar —o, mejor dicho, seguir— con el mismo sistema:  el de decirle siempre al pueblo la verdad.

Se ha andado un trecho, quizás un paso de avance considerable.  Aquí estamos en la capital, aquí estamos en Columbia, parecen victoriosas las fuerzas revolucionarias; el gobierno está constituido, reconocido por numerosos países del mundo, al parecer se ha conquistado la paz; y, sin embargo, no debemos estar optimistas.  Mientras el pueblo reía hoy, mientras el pueblo se alegraba, nosotros nos preocupábamos; y mientras más extraordinaria era la multitud que acudía a recibirnos, y mientras más extraordinario era el júbilo del pueblo, más grande era nuestra preocupación, porque más grande era también nuestra responsabilidad ante la historia y ante el pueblo de Cuba.

La Revolución tiene ya enfrente un ejército de zafarrancho de combate.  ¿Quiénes pueden ser hoy o en lo adelante los enemigos de la Revolución?  ¿Quiénes pueden ser ante este pueblo victorioso, en lo adelante, los enemigos de la Revolución?  Los peores enemigos que en lo adelante pueda tener la Revolución Cubana somos los propios revolucionarios.
(…)
Lo primero que tenemos que preguntarnos los que hemos hecho esta Revolución es con qué intenciones la hicimos; si en alguno de nosotros se ocultaba una ambición, un afán de mando, un propósito innoble; si en cada uno de los combatientes de esta Revolución había un idealista o con el pretexto del idealismo se perseguían otros fines; si hicimos esta Revolución pensando que apenas la tiranía fuese derrocada íbamos a disfrutar de los gajes del poder; si cada uno de nosotros se iba a montar en una “cola de pato”, si cada uno de nosotros iba a vivir como un rey, si cada uno de nosotros iba a tener un palacete, y en lo adelante para nosotros la vida sería un paseo, puesto que para eso habíamos sido revolucionarios y habíamos derrocado la tiranía; si lo que estábamos pensando era quitar a unos ministros para poner otros, si lo que estábamos pensando simplemente era quitar unos hombres para poner otros hombres; o si en cada uno de nosotros había verdadero desinterés, si en cada uno de nosotros había verdadero espíritu de sacrificio, si en cada uno de nosotros había el propósito de darlo todo a cambio de nada, y si de antemano estábamos dispuestos a renunciar a todo lo que no fuese seguir cumpliendo sacrificadamente con el deber de sinceros revolucionarios (APLAUSOS PROLONGADOS).  Esa pregunta hay que hacérsela, porque de nuestro examen de conciencia puede depender mucho el destino futuro de Cuba, de nosotros y del pueblo.
(…)
Pero hay algo más:  la Revolución no me interesa a mí como persona, ni a otro comandante como persona, ni al otro capitán, ni a la otra columna, ni a la otra compañía; la Revolución al que le interesa es al pueblo (APLAUSOS).

Quien gana o pierde con ella es el pueblo.  Si el pueblo fue quien sufrió los horrores de estos siete años, el pueblo es quien tiene que preguntarse si dentro de 10 o dentro de 15, o de 20 años, él, y sus hijos, y sus nietos, van a seguir sufriendo los horrores que ha estado sufriendo desde su inicio la República de Cuba, coronada con dictaduras como las de Machado y las de Batista (APLAUSOS PROLONGADOS).

Al pueblo le interesa mucho si nosotros vamos a hacer bien hecha esta Revolución o si nosotros vamos a incurrir en los mismos errores en que incurrió la revolución anterior, o la anterior, o la anterior, y en consecuencia vamos a sufrir las consecuencias de nuestros errores, porque no hay error sin consecuencias para el pueblo; no hay error político que no se pague, más tarde o más temprano.
Circunstancias hay que no son las mismas.  Por ejemplo, estimo que en esta ocasión existe más oportunidad que nunca de que en realidad la Revolución cumpla su destino cabalmente.  Es quizás por eso que sea tan grande el júbilo del pueblo, olvidándose un poco de lo mucho que hay que bregar todavía.

Una de las ansias mayores de la nación, consecuencia de los horrores padecidos, por la represión y por la guerra, era el ansia de paz, de paz con libertad, de paz con justicia, y de paz con derechos.  Nadie quería la paz a otro precio, porque Batista hablaba de paz, hablaba de orden, y esa paz no la quería nadie, porque hubiese sido la paz a costa del sometimiento.

Tiene hoy el pueblo la paz como la quería:  una paz sin dictadura, una paz sin crimen, una paz sin censura, una paz sin persecución (APLAUSOS PROLONGADOS).
(…)
Hoy yo quiero advertir al pueblo, y yo quiero advertir a las madres cubanas, que yo haré siempre cuanto esté a nuestro alcance por resolver todos los problemas sin derramar una gota de sangre (APLAUSOS).  Yo quiero decirles a las madres cubanas que jamás, por culpa nuestra, aquí volverá a dispararse un solo tiro; y yo quiero pedirle al pueblo, como le quiero pedir a la prensa, como le quiero pedir a todos los hombres sanos y responsables del país, que nos ayuden a resolver estos problemas con el apoyo de la opinión pública, no con transacciones, porque cuando la gente se arma y amenaza para que le den algo, eso es una inmoralidad, y eso no lo aceptaré jamás (APLAUSOS).  Porque después que determinados elementos se han puesto a almacenar armas, digo aquí que no aceptaré la menor concesión, porque eso sería rebajar la moral de la Revolución (APLAUSOS).  Y que lo que hay que hacer es que el que no pertenezca a las fuerzas regulares de la República —a donde tiene derecho a pertenecer todo combatiente revolucionario—, que devuelva las armas a los cuarteles, porque aquí las armas sobran cuando ya no hay tiranía y está demostrado que las armas solo valen cuando se tiene la razón, y se tiene al pueblo, y de lo contrario, no sirven más que para asesinar y para cometer fechorías (APLAUSOS).

Quiero decirle además al pueblo que puede tener la seguridad de que las leyes del país serán respetadas y que aquí no habrá gangsterismo, ni pandillerismo, ni bandolerismo; sencillamente, porque no habrá tolerancia.  Las armas de la República están hoy en manos de los revolucionarios.  Esas armas, tengo la esperanza de que no habrá que usarlas jamás, pero el día que el pueblo lo ordene para garantizar su paz, su tranquilidad y sus derechos, cuando el pueblo lo pida, cuando el pueblo lo quiera, cuando ya sea una necesidad, entonces esas armas cumplirán con lo que tienen que cumplir, y cumplirán con su deber, sencillamente (APLAUSOS).

Nadie piense que vamos a caer en provocaciones, porque estamos demasiado serenos para caer en provocaciones, porque tenemos unas responsabilidades muy grandes para precipitarnos nunca en tomar medidas, ni en hacer alardes ni cosa que se parezca, y porque estoy muy consciente de que aquí hay que agotar siempre —y agotaré siempre— todos los medios persuasivos, y todos los medios razonables, y todos los medios humanos para evitar que se derrame una sola gota de sangre más en Cuba.  Así que en provocaciones, nadie tema que caiga; porque cuando la paciencia se nos haya acabado a todos nosotros, buscaremos más paciencia, y cuando la paciencia se nos vuelva a acabar, volveremos a buscar más paciencia; esa será nuestra norma (APLAUSOS).  Y esa tiene que ser la consigna de los hombres que tienen las armas en la mano y de los que tienen el poder en la mano:  no cansarse nunca de soportar, no cansarse nunca de resignarse a todas las amarguras y a todas las provocaciones, excepto cuando ya se vayan a poner en peligro los intereses más sagrados del pueblo.  Pero eso cuando de verdad se demuestre, eso cuando ya sea una demanda de la nación entera, de la prensa, de las instituciones cívicas, de los trabajadores, y de todo el pueblo; cuando lo pidan, y solo cuando lo pidan.  Y lo que haré siempre, en cada una de esas circunstancias, es venir y decirle al pueblo:  “Miren, ha pasado esto.”
(…)
Lo que yo he dicho en otra parte:  nadie vaya a creer que las cosas se van a resolver de la noche a la mañana.  La guerra no se ganó en un día, ni en dos, ni en tres, y hubo que luchar duro; la Revolución tampoco se ganará en un día, ni se hará todo lo que se va a hacer en un día.  Además, le he dicho al pueblo en otros actos que no se vayan a creer que esos ministros son unos sabios —empiezo por decirles que ninguno ha sido ministro antes, o casi ninguno.  Así que nadie sabe ser ministro, eso es una cosa nueva para ellos; lo que están es llenos de buenas intenciones.  Y yo digo en esto, igual que digo de los comandantes rebeldes:  miren, el comandante Camilo Cienfuegos no sabía de guerra, ni de manejar un arma, absolutamente nada.  El Che no sabía nada; cuando conocí al Che en México se dedicaba a disecar conejos y hacer investigaciones médicas.  Raúl tampoco sabía nada; Efigenio Ameijeiras tampoco sabía nada; y al principio no sabían nada de guerra, y al final se les podía decir, como les dije:  “Comandante, avance sobre Columbia, y tómela”; “Comandante, avance sobre La Cabaña, y tómela”; “Avance   sobre Santiago, y tómelo”, y yo sabía que lo tomaban... (APLAUSOS PROLONGADOS).  ¿Por qué?  Porque habían aprendido.

Pues, sobre todo, eso:  la moral, la honradez de esos compañeros.  No serán sabios, porque aquí nadie es sabio, pero sí les aseguro que     hay honrados de sobra, que es lo que se está pidiendo.  ¿No es lo          que ha estado pidiendo el pueblo siempre, un gobierno honrado?  (EXCLAMACIONES DE:  “¡Sí!”)  Entonces, vamos a darles un voto de confianza, vamos a dárselo, vamos a esperar
(…)

Así que eso es todo por hoy.  Realmente, nada más me falta algo...  Si supieran, que cuando me reúno con el pueblo se me quita el sueño, el hambre; todo se me quita.  ¿A ustedes también se les quita el sueño, verdad?  (EXCLAMACIONES DE:  “¡Sí!)

Lo importante, o lo que me hace falta por decirles, es que yo creo que los actos del pueblo de La Habana hoy, las concentraciones multitudinarias de hoy, esa muchedumbre de kilómetros de largo —porque esto ha sido asombroso, ustedes lo vieron; saldrá en las películas, en las fotografías—, yo creo que, sinceramente, ha sido una exageración del pueblo, porque es mucho más de lo que nosotros merecemos (EXCLAMACIONES DE:  “¡No!”).

Sé, además, que nunca más en nuestras vidas volveremos a presenciar una muchedumbre semejante, excepto en otra ocasión —en que estoy seguro de que se van a volver a reunir las muchedumbres—, y es el día en que muramos, porque nosotros, cuando nos tengan que llevar a la tumba, ese día, se volverá a reunir tanta gente como hoy, porque nosotros ¡jamás defraudaremos a nuestro pueblo!

(OVACION.)