Francesco Guccini ha
muerto a la edad de 86 años. Dicen los periódicos que era el símbolo de una
ciudad – Bolonia – que ya no existe, y en la que vivía en la famosísima Via
Paolo Fabbri 43 (el título de uno de sus discos), cerca de la Osteria Di Vito, en
cuyas paredes están las fotografías suyas con Lucio Dalla o De Gregori. Para
quienes nos acercamos a Bolonia en la década de los 80, era I Nomadi y
su “Dio è morto”, pero sobre todo “La Locomotiva” que siempre arranca los aplausos
de quienes le escuchaban en los conciertos. Era comunista, pero para nosotros,,
que llegábamos de la España de la modernización
capitalista de la democracia gobernada por el PSOE, en Bolonia felizmente todos
eran comunistas (o eso pensábamos). Como pequeño recuerdo a su memoria, a su
ironía y a su canción de autor, esta definición de su ciudad: Bolonia.
Como ha dicho PierLuigi Bersani, un minuto de silencio
por Francesco Guccini. Pero inmediatamente volvamos a cantar sus canciones.
BOLOGNA
Bologna è una vecchia
signora dai fianchi un po' molli
col seno sul piano padano ed il culo sui colli,
Bologna arrogante e papale, Bologna la rossa e
fetale,
Bologna la grassa e l' umana già un poco Romagna
e in odor di Toscana...
Bologna per me provinciale Parigi minore:
mercati all' aperto, bistrots, della "rive
gauche" l' odore
con Sartre che pontificava, Baudelaire fra l'
assenzio cantava
ed io, modenese volgare, a sudarmi un amore,
fosse pure ancillare.
Però che Bohéme confortevole giocata fra casa e
osterie
quando a ogni bicchiere rimbalzano le
filosofie...
Guccini e i vecchi "imberiaghi"
sembravano la letteratura...
Oh quanto eravam tutti artistici, ma senza
pudore o vergogna
cullati fra i portici cosce di mamma Bologna...
Bologna è una donna emiliana di zigomo forte,
Bologna capace d' amore, capace di morte,
che sa quel che conta e che vale, che sa dov' è
il sugo del sale,
che calcola il giusto la vita e che sa stare in
piedi per quanto colpita...
Bologna è una ricca signora che fu contadina:
benessere, ville, gioielli... e salami in
vetrina,
che sa che l' odor di miseria da mandare giù è
cosa seria
e vuole sentirsi sicura con quello che ha
addosso, perchè sa la paura.
Lo sprechi il tuo odor di benessere però con lo
strano binomio
dei morti per sogni davanti al tuo Santo
Petronio
e i tuoi bolognesi, se esistono, ci sono od
ormai si son persi
confusi e legati a migliaia di mondi diversi?
Oh quante parole ti cantano, cullando i cliché
della gente,
cantando canzoni che è come cantare di niente...
Bologna è una strana signora, volgare matrona,
Bologna bambina per bene, Bologna
"busona",
Bologna ombelico di tutto, mi spingi a un
singhiozzo e ad un rutto,
rimorso per quel che m' hai dato, che è quasi
ricordo, e in odor di passato...
BOLONIA
Bolonia es una anciana de
caderas un poco flácidas,
con el pecho en la llanura del Po
y el culo en las colinas,
Bolonia arrogante y papal,
Bolonia la roja y fetal,
Bolonia la gorda y la humana, ya
un poco romañola y con aroma a Toscana...
Bolonia, para mí, una París
menor y provinciana:
mercados al aire libre, bistrós,
el aroma de la «rive gauche»,
con Sartre pontificando,
Baudelaire cantando entre la absenta
y yo, un modenés vulgar, buscándome
un amor, por muy secundario que fuera.
Pero qué bohème tan
reconfortante, entre casa y tabernas,
cuando con cada vaso rebotan las
filosofías...
Guccini y los viejos «borrachos»
parecían la literatura...
Oh, cuán artísticos éramos
todos, pero sin pudor ni vergüenza,
acunados entre los pórticos, que
son los muslos de la madre Bolonia...
Bolonia es una mujer emiliana de
pómulos marcados,
Bolonia, capaz de amar, capaz de
morir,
que sabe lo que importa y lo que
vale, que sabe dónde está el sabor de la sal,
que calcula bien la vida y que
sabe mantenerse en pie por muy golpeada que esté...
Bolonia es una señora rica que
fue campesina:
bienestar, villas, joyas… y
salchichones en el escaparate,
que sabe que el olor a miseria
que hay que tragarse es algo serio
y quiere sentirse segura con lo
que lleva puesto, porque conoce el miedo.
¿Pero desperdicias tu aroma de
bienestar con esa extraña combinación
de los muertos por sus sueños
ante tu San Petronio
y tus boloñeses, si es que
existen, están ahí o ya se han perdido,
confusos y ligados a miles de
mundos diferentes?
Oh, cuántas palabras te cantan,
acunando los clichés de la gente,
cantando canciones que es como
cantar sobre nada...
Bolonia es una señora extraña,
una matrona vulgar,
Bolonia, niña de bien, Bolonia «chapera»,
Bolonia, ombligo de todo, me
empujas a un sollozo y a un eructo,
remordimiento por lo que me has
dado, que es casi un recuerdo, y con aroma a pasado...
Traducción realizada con la
versión gratuita del traductor DeepL.com (y alguna corrección añadida)

4 comentarios:
Que tristeza para quines vivimos esa Bolonia cantada por Guccini, el modenese volgare
El comentario anterior es de Joaquín Aparicio que odia el anonimato en las redes
Guccini fue contemporáneo de otro grandísimo músico de Bolonia: Lucio Dalla. Estilos diferentes, pero los dos nos acompañaron en aquellos largos paseos por la ciudad roja!
Gracias por este “bel ricordo”, Antonio.
Abrazos. Margarita Ramos
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