domingo, 18 de enero de 2026

UNA NUEVA ESTRATEGIA DIPLOMÁTICA ANTE EL IMPERIALISMO NEOCOLONIZADOR DE TRUMP (HABLA AGUSTIN SANTOS, DIPUTADO DE SUMAR)

 


Vivimos tiempos convulsos. La agresividad del imperio norteamericano se ha materializado en una serie de hechos que están marcando un inquietante comienzo de año. El 15 de enero, en el Congreso de los Diputados español, ras el ataque de EEUU a Venezuela y el secuestro de su presidente en activo Nicolas Maduro y la publicitada anexión de Groenlandia por la administración Trump, Agustín Santos Maraver, diplomático y diputado de SUMAR, efectuó un análisis extremadamente interesante de la situación que la revista amiga Sin Permiso ha reproducido en su último numero de enero y que ahora, por su evidente interés, la incorporamos a este blog agradeciendo este “préstamo de uso”, en la idea de que la problemática internacional es en este momento el espacio de actuación política wue exige una respuesta más acuciante con un cambio de política y de estrategia diplomática fundamental. La intervención de Agustín Santos (esta vez sin utilizar la identidad del añorado Gustavo Buster) suministra claves de interpretación de la situación y propuestas creíbles de cambio de estrategia más allá de las reacciones más vehementes pero posiblemente de mucha más dudosa realización  que mantiene otra parte de la izquierda política. La amable audiencia del blog previsiblemente apreciará el análisis y la reflexión operativa sobre este tema que captura nuestra atención en este comienzo del año.

La administración Trump han bloqueado Venezuela, realizado asesinatos extrajudiciales, secuestrado a su presidente en ejercicio Nicolás Maduro, bombardeado el país con más de 100 víctimas. Ha sido una violación descarnada del derecho internacional y del derecho humanitario que ha convertido a Venezuela, bajo el chantaje de más violencia, en un protectorado de Trump, que expropia ya su petróleo y decide como venderlo en flagrante violación de la Carta de Naciones Unidas. Creo que todos hemos comprendido lo que significa la Doctrina Monroe para el presidente Trump, que ya pretende situar a Marcos Rubia como presidente de una pseudo república, mientras aprieta el cerco a Cuba, a pesar de la resolución anual de NNUU contra el bloqueo de la Isla. Este es el clima en el que se prepara la Cumbre Iberoamericana de noviembre de 2026 en Madrid, si no impide Trump su celebración. Como escribió Simón Bolívar en 1829: “Los EEUU parecen destinados por la Providencia a plagar la América de miserias en nombre de la libertad”.

Ayer se decidió probablemente en Washington el destino de Groenlandia, porque Trump no cree que la OTAN, que Dinamarca, son capaces de defenderla en el nuevo reparto de zonas de influencia del Ártico, cuyos fondos marinos son por el Tratado del Mar, patrimonio de toda la Humanidad. Y después, con los mismos argumentos, la administración Trump pretenderá las Islas Svaldbard, de soberanía noruega, como apuntó ayer el New York Times.

Es verdad que los precedentes son un cúmulo de horrores aún mayores: la guerra y la invasión rusa de Ucrania; el genocidio que no cesa en Gaza; las guerras vicarias de Sudán, Yemen y Congo; la guerra civil de Birmania, la sangrienta represión estos días en Irán…y otras cuantas.

La fuerza sustituye al derecho internacional

La utilización descarnada de la fuerza, solo limitada por la dudosa moralidad personal de Trump, que tan bien ha explicado Stephen Miller, es la expresión de un imperialismo neocolonizador que pretende sustituir unilateralmente el sistema multilateral de NNUU -un sistema surgido de la derrota del fascismo y de la descolonización, que representa a 196 estados miembros-, por un reparto de zonas de influencia multipolar basado en la amenaza nuclear. Es como si la civilización no hubiera aprendido nada de los horrores de los siglos XIX y XX y estuviéramos condenados a repetir aquella barbarie. La geopolítica se está convirtiendo en algo más peligroso para la Humanidad que la pobreza, las epidemias o las catástrofes climáticas y amenaza con bloquear toda esperanza de futuro.

 Es sobre el pesimismo global, la falta de una alternativa basada en la libertad y la igualdad republicanas, como crece la extrema derecha, el autoritarismo, la oligarquía tecnocrática, en un nuevo asalto a la razón, en el momento en el que es más necesario que nunca mantener la cooperación, guiarse por la ciencia y buscar soluciones multilaterales a los problemas globales, como los acuerdos climáticos de Paris o la Agenda 2030, que son el programa mínimo de supervivencia de la Humanidad en este siglo XXI.

Venezuela, Irán, Groenlandia

Efectivamente, hay que acompañar la situación en Venezuela para evitar que sea un protectorado de Trump. Alentar el diálogo nacional de todas las fracciones políticas para reconstruir su soberanía violada, crear el clima para ello con la liberación de todos los presos, incluido Nicolas Maduro, levantar unas sanciones que, como en la mayoría de las ocasiones, perjudican sobre todo a los más desfavorecidos. Gracias al expresidente Zapatero y a nuestra embajada en Caracas por haber hecho de la liberación de los presos uno de los ejes de su trabajo. De la firmeza de ese acompañamiento, de la amplitud de las alianzas tejidas, depende el futuro de América Latina, de la Comunidad Iberoamericana, de que en nombre de la Doctrina Monroe no se secuestre, se deporte a migrantes, se asesine extrajudicialmente en nombre de MAGA y se ahoguen los sueños republicanos de Bolivar, San Martín, Martí y también del general Riego.

Efectivamente, hay que condenar sin ambages la represión en Irán por el régimen teocrático, que ya suma más de 2.500 muertos, que niega los derechos más elementales de las mujeres, pero evitar que se convierta en una excusa que permita una nueva intervención de EEUU o Israel que desestabilice aún más Oriente Medio.

El Presidente Trump, después de exigir el aumento del gasto militar al 5% de los estados miembros, puede acabar con la OTAN si anexiona Groenlandia. ¿Qué sentido puede tener el art. 5 del Tratado Atlántico si el enemigo está dentro, como ha advertido la primera ministra danesa, si se reparten Ucrania Trump y Putin? ¿Qué garantía tenemos que Rota, base esencial de gestión del sistema antimisiles de EEUU en Europa y el Mediterráneo no esté nuclearizada, en violación de nuestra participación en el TNP? ¿Para cuándo nuestra adhesión al Tratado de Prohibición de Armas Nucleares?

Tres ejes para una nueva política exterior y de defensa

Es evidente que España, que todos los estados de la Unión Europea necesitan reconstruir sus estrategias diplomáticas y de seguridad.

El primer pilar de nuestra estrategia diplomática y de seguridad es sin duda la defensa del multilateralismo, de Naciones Unidas, de sus organizaciones, que representan a 196 estados y cuya sustitución por una cooperación jerarquizada y limitada a las zonas de influencia de las grandes potencias sería el preámbulo de confrontaciones militares mayores. Hay que apoyar de manera decidida, impulsar a la UE para que lo haga, su financiación, su funcionamiento, haciendo de la Asamblea General su eje, mediante alianza entre la Unión Europea y el Grupo de los 77 que tenga mayoría y que pueda abordar aquellas tareas que impide el bloqueo del Consejo de Seguridad por el veto de las grandes potencias. La elección del nuevo secretario general, en sustitución de Antonio Guterres, será una prueba de fuego decisiva para la supervivencia de NNUU.

El segundo pilar es obviamente el europeo. Necesitamos si, más Europa, capaz de jugar su peso económico en la actual confrontación geopolítica. Pero Europa se encuentra dividida por el fracaso de la austeridad neoliberal, los regímenes autoritarios y el ascenso de la extrema derecha. Reconstruir la UE como sujeto internacional exige cambiar su rumbo. La vía de la economía de guerra, del rearme, de la austeridad y la inflación implícitas debilitarán su cohesión interna, cuyos motores son la democracia y el estado de bienestar. Esa vía lleva a menos Europa, no a más Europa. Porque a corto y medio plazo, cuando se necesita una alternativa independiente al imperialismo y el neocolonialismo, se seguirá gastando el 69% del presupuesto militar en armamento de EEUU, en el chantaje y las falsas garantías de misiles nucleares de alcance medio a utilizar en suelo europeo a conveniencia de las grandes potencias. Esa Europa potencia quedará rápidamente bloqueada porque los países del este europeo, en su giro autoritario, preferirán negociar bilateralmente su vasallaje estratégico con Trump o Putin.

La Unión Europea que necesitamos es otra, es la Europa de los ciudadanos, asentada en un auténtico rearme moral de la democracia, el reforzamiento del estado de bienestar y el abandono definitivo del neoliberalismo. Capaz de volver a discutir y adoptar un Tratado Constitucional y una gobernanza plenamente democrática, que pueda pasar de la coordinación de capacidades a un auténtico ejército europeo basado en la ciudadanía europea como fuente de soberanía.

Los pasos prácticos en esta vía se harán cada vez más evidentes: una diplomacia europea capaz de negociar el cese el fuego en Ucrania, su observación y negociación de un acuerdo de paz que dé seguridades a todas las partes implicadas, a partir del multilateralismo de la OSCE y Naciones Unidas. Hay que recuperar el espíritu de la Declaración de Astana de 2010. La partición de Ucrania entre Trump y Putin solo harán permanentes la inseguridad y la confrontación geopolítica en Europa, a costa de los europeos.

El tercer pilar exige volver a mirar a las alternativas diplomáticas y de seguridad del Estado español al final del franquismo. Se acabó imponiendo, como en tantos otros aspectos esenciales, una interpretación del atlantismo resultado de la guerra fría, del vasallaje antidemocrático, convirtiendo los desiguales acuerdos del franquismo con EEUU en la base de los actuales acuerdos bilaterales que justifican la presencia de armas y tropas extranjeras en nuestro suelo y fuera en la práctica de nuestra soberanía. Y finalmente la entrada en la OTAN en 1986 y posteriormente en su organización militar, a pesar de las condiciones del referéndum, sin las cuales no se hubiera aprobado.

No era la única vía. Fernando Morán propuso entonces recuperar la noción de una neutralidad profundamente enraizada en la aspiración europeísta, volcada en el multilateralismo, capaz de recuperar, como establece la Carta de Naciones Unidas, la renuncia a la fuerza en el ámbito de las relaciones internacionales y limitándola estrictamente a su uso defensivo. De este principio se desprende una estrategia diplomática europeísta y multilateral como eje de la defensa de nuestros intereses en un mundo de tensiones geopolíticas, pero también una doctrina de seguridad nacional y de defensa distinta a la actual otanista, basada en el compromiso europeo y la defensa territorial.

El Trumpismo no durará 1.000 años

Todos los imperios prometen durar 1.000 años. Pero la propia complejidad de la civilización globalizada e industrial desmiente esta posibilidad cuando se basa en la fuerza y no en el derecho internacional.

El Trumpismo ganó su segundo mandato por un estrecho margen. En un año ha sido incapaz de cumplir ninguna de sus promesas electorales, a pesar de contar con una mayoría absoluta. Según las encuestas, su base social se está erosionando por el coste de la vida, los precios de la vivienda y la educación, la crisis de infraestructuras. Su intento de enfrentar a la emigración más pobre con una clase trabajadora precarizada y desindustrializada esta provocando una cadena de movimientos sociales cuyo último ejemplo estamos viendo en Minesotta. Mamdani, un demócrata socialista ha sido capaz de barrer primero en las primarias demócratas y ganar la alcaldía de Nueva York. Trump puede perder su mayoría absoluta institucional en las elecciones de medio término y ver bloqueado su unilateralismo en la Cámara de Representantes. De las nueve guerras que dice haber mediado para exigir el Premio Nobel, en ninguna han callado las armas.

El reto que tenemos ante nosotros es civilizatorio, una encrucijada para la humanidad, que se encontrará gestionando unos márgenes climáticos catastróficos desde mediados de este siglo XXI. Sustituir el multilateralismo por el imperialismo y el neocolonialismo es la vía equivocada, es el camino al desastre.

Así que estamos de acuerdo en lo fundamental: resistir el asalto a la razón, recomponer las mayorías sociales articulando sus intereses, defender la democracia, con tenacidad y paciencia estratégica…..Eso exige una reorientación de raíz de nuestra política exterior y de defensa.


lunes, 12 de enero de 2026

DA COMIENZO EL CURSO DE POSGRADO EN DERECHO DE LA UCLM “OSCAR ERMIDA URIARTE” SOBRE DERECHOS DIGITALES EN EL MUNDO DEL TRABAJO COMO DERECHOS FUNDAMENTALES

 



Ya se ha dado noticia en este blog del Curso de posgrado en Derecho que, una vez más – ya van 26 ediciones – ha comenzado en la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de Toledo (el Convento de San Pedro Mártir) que en esta edición se dedica al estudio de los derechos digitales en el trabajo como derechos fundamentales (https://baylos.blogspot.com/2025/11/experto-en-derechos-digitales-en-el.html) El curso está dirigido por MariLuz Rodriguez, catedrática de Derecho del Trabajo y Seguridad Social en la UCLM y como secretario por Antonio Garcia-Muñoz, profesor ayudante doctor UCLM, ambos en la sede de Ciudad Real. Este año es el único curso que ofrece la sede toledana de la UCLM y asisten al Curso 26 alumnos y alumnas de Brasil, Argentina, Uruguay, República Dominicana, Panamá y México.

Tras la recepción del alumnado con un desayuno en el patio central de la Facultad, se han distribuidos los materiales que se habían dispuesto, una agenda de la UCLM y el libro “Lo colectivo constitutivo del Derecho del trabajo. Estudios latinoamericanos en reconocimiento a la escuela laboralista de Castilla-La Mancha”, que coordinan Hugo Barretto, Guillermo Gianibelli y Francisco Trillo, que es el resultado de una iniciativa colectiva de debate y discusión de laboralistas de ambas orillas del océano y de la circulación de modelos normativos y propuestas de política del derecho entre estos, que se presentó en noviembre pasado en un doble seminario en Buenos Aires y Montevideo que fue también reseñado en sendas entradas de este blog (https://baylos.blogspot.com/2025/11/presentacion-en-montevideo-del-libro.html)

La presentación del curso y la bienvenida a sus participantes la llevó a cabo Mari Luz Rodriguez, seguida de la intervención del catedrático de Filosofía del Derecho y Presidente de la Fundación Universitaria de la UCLM, Juan Ramón de Páramo.  Tras esta presentación, se dio paso a la conferencia inaugural que corrió a cargo de Antonio Baylos, catedrático emérito de la UCLM que llevaba por título “Trabajo, Mercado, Democracia”, qe ha planteado una aproximación general a los avatares de la regulación de las relaciones laborales en torno a estas nociones-clave, su evolución y los retos a los que se enfrentan en la actualidad. A esa exposición ha seguido un animado debate.

Los objetivos del Curso se describen de manera muy clara en la presentación del mismo que se ha incluido en el campus virtual de la UCLM que concentra el repositorio de textos, bibliografía y presentaciones que tendrán lugar durante el mismo.

El mundo del trabajo vive en el cambio permanente. No obstante, el ritmo del cambio de los últimos años se ha visto especialmente acelerado debido a diversos factores interconectados: cambio tecnológico y de los modelos de producción, cambios en la división global de trabajo y su organización en el marco de la financiarización de la economía y cambios en el medioambiente en el que se vive y trabaja. Estos cambios se dan en un contexto político complejo y de incertidumbre, caracterizado por la creciente debilidad de las democracias y de la mayoría de los Estados nacionales, que se ven en muchas ocasiones limitados en sus posibilidades de acción política para hacer frente a la ‘policrisis’ en que nos hallamos inmersos. Se discute si, en su estadio actual, el capitalismo financiero es compatible con la democracia, si nos hallamos ante una nueva transformación de la globalización o si esta está en retroceso, si estamos ante el final del proyecto neoliberal o ante su enésima metamorfosis.

El trabajo, en sus diversas manifestaciones, se encuentra en muchas ocasiones en el centro de los procesos de crisis y cambio descritos. Lo mismo sucede con su regulación, de la que, desde hace ya décadas, se dice rutinariamente que está ‘en crisis’ o, más recientemente, en transición. En efecto, se viene describiendo el mundo del trabajo, al menos en los países occidentales, como inmerso en un proceso de transformación sin precedentes para adaptarlo a las transiciones digital, medioambiental y demográfica. Desde la OIT se insiste en que dichos procesos deben guiarse por las ideas de trabajo decente y justicia social. No debe extrañar, por lo tanto, la relevancia de las ideas de ‘derechos humanos laborales’, así como la más reciente de ‘derechos digitales’, como marcos conceptuales en los que encuadrar dichas aspiraciones de decencia y justicia social en la esfera jurídica.

El presente curso se dirige, precisamente, a reflexionar sobre la regulación del mundo del trabajo en la actualidad desde los mencionados marcos conceptuales. La reflexión es amplia, examinando los elementos del derecho internacional (OIT y Naciones Unidas), regional (Sistema interamericano, Unión Europea y Consejo de Europa) y nacional que intentan regular el descrito mundo del trabajo ‘en transición’ acelerada. En la presente edición, se hace hincapié en los derechos digitales, derechos que se encuentran en muchas ocasiones en fase de construcción y experimentación, y que tratan de dar respuesta a los cambios tecnológicos que están transformando el mundo del trabajo, así como a los potenciales riesgos y amenazas que la digitalización de la economía y la producción pueden suponer para el trabajo decente y con derechos. Así, cuestiones tales como el trabajo en plataformas, el impacto de la inteligencia artificial, el teletrabajo, la protección de datos o los neuroderechos son abordadas con detalle en el curso. No obstante, no se pierden de vista el resto de cambios y crisis en las que nos encontramos envueltos, y varias sesiones del curso se dedican a analizar aspectos tales como la crisis de los cuidados, la dimensión medioambiental, las peores manifestaciones de explotación, precariedad y pobreza que genera el actual modelo.

El curso, estructurado en 13 ponencias, 3 conferencias y una mesa redonda, cuenta con un equipo docente de la máxima excelencia en su campo de especialidad, entre los que se incluyen no sólo académicos que desarrollan su trabajo en la Universidad, sino también responsables políticos y del mundo sindical y jueces. Los alumnos recibirán a lo largo del curso diversos materiales, tanto generales como específicos de cada ponencia, para poder seguir el mismo con el máximo aprovechamiento. A lo largo de todo el curso, los alumnos tendrán acceso a una plataforma informática (Campus virtual) donde se centralizarán las comunicaciones y materiales. La filosofía del curso, que es una de sus señas de identidad a lo largo del tiempo, es la de convertir cada sesión en una oportunidad para el debate y el intercambio científico y cultural, por lo que se anima a los estudiantes a participar activamente en cada una de las sesiones y aportar sus propias experiencias, conocimientos y visiones. Durante las dos semanas que dura el curso en Toledo seremos todos, ponentes y alumnos, un grupo de estudiosos del derecho del trabajo interesados en comprender cuál es el presente y futuro de nuestra disciplina académica en tiempos de transición y policrisis global.

En esa línea, el martes 13, después de la intervención de Mari Luz Rodriguez en la que analizará el “cartismo digital”, es decir la Carta de Derecho Digitales de la UE y la Carta Iberoamericana de principios y derechos d ellos entornos digitales,  Joaquín Pérez Rey, secretario de Estado de Trabajo y profesor el mismo en servicios especiales en la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de Toledo, abordará la experiencia española respecto de la transición digital y su relación con los derechos laborales.

Además de ello, están previstas dos conferencias de importantes exponentes en el campo del derecho y de la política latinoamericanos. El viernes 16 intervendrá Daniela Marzi , catedrática de Derecho del Trabajo en la Universidad de Valparaíso y presidenta del Tribunal Constitucional de Chile sobre el carácter de derechos fundamentales de los derechos digitales, y, ya en la semana siguiente,  el miércoles 21 Hugo Barretto, catedrático de Derecho del Trabajo en la Universidad de la República de Uruguay (UDELAR) y Viceministro de Trabajo del gobierno uruguayo, explicará la situación en la que se halla en el debate de la OIT la regulación del trabajo en plataformas.

El Curso cuenta asimismo con la participación de una amplia nómina de expertos académicos de las universidades españolas y de la UCLM. La relevancia del tema está asegurada, y en este blog seguiremos con atención su evolución.

 

 

 


domingo, 4 de enero de 2026

LOS SINDICATOS FRENTE A LA VIOLACIÓN DEL DERECHO INTERNACIONAL MEDIANTE LA AGRESIÓN MILITAR DE ESTADOS UNIDOS A VENEZUELA

 

Todo está sucediendo muy rápido. El año ha comenzado con un acto político que es a su vez un acto ilegal y criminal llevado a cabo por la decisión del Presidente de los Estados Unidos de América. El quebrantamiento de la soberanía e independencia de las naciones-estado y de la prohibición del uso de la fuerza ha sido resaltado con diferente intensidad, pero con una misma orientación por países como México, Brasil, Uruguay, Chile, Colombia o Cuba, estos dos últimos amenazados también explícitamente por el presidente USA. Otros países como Ecuador y Argentina han aplaudido por el contrario la invasión y el secuestro del presidente venezolano. En la Unión Europea, la referencia a la necesidad de mantener la vigencia del derecho internacional no se ha acompañado de la condena del uso de la fuerza armada contra una nación soberana y el secuestro de su presidente para ser juzgado en el territorio del agresor, ignorando la inmunidad que se deriva de su cargo institucional. En España, la Vicepresidenta del Gobierno Yolanda Díaz ha denunciado que Estados Unidos ha violado la Carta de la ONU y ha condenado la agresión imperialista contra Venezuela. El presidente del gobierno, Pedro Sánchez, por su parte, ha dicho que España “no reconocerá una intervención que viola el derecho internacional y empuja a la región a un horizonte de incertidumbre y belicismo”. Por el contrario, la derecha y la extrema derecha han recibido con satisfacción la intervención norteamericana, declarando “todo su apoyo” a la oposición a Maduro.

Como es natural, el hecho ha sacudido vivamente al mundo entero, y ha generado cientos de tomas de posición también entre partidos políticos, ONGs, asociaciones profesionales de juristas y magistrados y también de los sindicatos. Como en el espacio de la comunicación estas figuras sociales no suelen recibir un trato preferente, en el blog hemos pensado que es interesante dar a conocer su posición y resaltar los aspectos más relevantes de la misma. Por ello se incluyen a continuación los comunicados de los dos sindicatos confederales españoles y el que han realizado conjuntamente las organizaciones sindicales mundiales y regionales, la Confederación Sindical Internacional  (CSI) y la Confederación Sindical de Trabajadores y Trabajadoras de las Américas (CSA).

Es relevante destacar que en el momento en el que se han producido estas declaraciones no se había todavía producido la rueda de prensa de Marc Rubio y Donald Trump en la residencia privada del Presidente explicando con detalle la operación militar y política y sus objetivos reales.

Todavía los sindicatos no habían podido escuchar la voluntad del gobierno estadounidense de instalar un real protectorado en Venezuela, que procure la devolución de la propiedad del petróleo de aquel país a las compañías multinacionales que lo extraen y comercializan. Hay que tener en cuenta que hasta el 2007 operaban en Venezuela ExxonMobil, ConocoPhilips y Chevron, y que a partir de la renegociación de los acuerdos privados con estos, solo Chevron decidió mantenerse en el país y las otras dos compañías demandaron al Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones del Banco Mundial y obtuvieron decisiones que les garantizaban indemnizaciones multimillonarias, que sin embargo aun no han sido completamente satisfechas por este país. Ante el anuncio de Trump de que las grandes petroleras están preparadas para invertir en la reconstrucción de las infraestructuras una vez que se defina el nuevo gobierno, estas multinacionales han mantenido por el momento un prudente silencio, aunque se les haya prometido asimismo que se resarcirán convenientemente de las inversiones que se les exigen[1]

A partir de ahora, como señala Olga Rodriguez en Eldiario.es[2], Estados Unidos podrá “controlar flujos y precios del petróleo, reforzar el papel central del dólar en los mercados energéticos, y obtener más vía libre –sin consecuencias en los suministros– para actuar contra Irán de diversos modos, con menos riesgo ante interrupciones energéticas en el Golfo”. Un contenido claramente estratégico que lleva consigo la irrupción violenta para garantizar el acceso a las grandes reservas de petróleo y al dominio sobre su uso por Estados Unidos y sus aliados en la confrontación global contra China y Rusia.

Para los sindicatos en estos comunicados el tema central es el de la preservación de la democracia y la arquitectura de reglas de las que han dotado las instituciones internacionales, más que la recuperación del imperialismo y del neocolonialismo norteamericano y la sustracción de las riquezas de un estado soberano por las grandes corporaciones transnacionales. Conforme avancen los días deberán también pronunciarse sobre la apropiación de fuentes de energía fósil junto con la fundación de una plataforma de apoyo militar para el control de toda Sudamérica  y sus consecuencias sobre un siempre anunciado nuevo contrato social que el sindicalismo pretende establecer como un elemento fundamental de la civilización democrática mundial. Ni que decir tiene que los actos políticos ilegales y delictivos con los que Estados Unidos ha comenzado el año implican una deriva autoritaria que nos aleja del objetivo perseguido por el sindicalismo a nivel global, pero que paradójicamente puede que sean bien recibidos por una parte del sindicalismo norteamericano al que Trump promete con esta política la recuperación de su estatus de clase media y el mantenimiento de su nivel de vida. Otra contradicción que el sindicalismo global debería trabajar.

COMUNICADO CCOO Y UGT, 3.01.2026

Desde su posición sindical comprometida con la paz, la justicia social y la solidaridad internacional, Comisiones Obreras, CCOO, y la Unión General de Trabajadoras y Trabajadores, UGT, condenan los bombardeos llevados a cabo hoy por Estados Unidos en territorio de la República Bolivariana de Venezuela, así como el secuestro de su presidente, Nicolás Maduro. El uso unilateral de la fuerza militar contra un Estado soberano supone una grave vulneración del derecho internacional y de los principios recogidos en la Carta de las Naciones Unidas.

Este tipo de acciones, al margen de los mecanismos multilaterales y del sistema de Naciones Unidas, debilitan el orden internacional basado en normas, erosionan la legalidad internacional y ponen en riesgo la estabilidad regional y global. La injerencia militar no contribuye a la resolución de los conflictos ni a la mejora de las condiciones de vida de la clase trabajadora de Venezuela, sino que agrava las tensiones y el sufrimiento de la población civil.

La operación bélica de hoy, que ha sido precedida por meses de despliegue militar en la zona, bajo el pretexto de luchar contra el narcotráfico y la supuesta complicidad de Maduro, realmente es la invasión imperialista de un estado soberano para hacerse con el petróleo y los recursos venezolanos, y el regreso del relato de que América Latina y el Caribe, son el patio trasero de Estados Unidos.

Ante esta flagrante vulneración del derecho internacional, la comunidad internacional no puede mantenerse en silencio. La Unión Europea, de acuerdo con los principios de su política exterior debe contribuir a resolver conflictos y promover el entendimiento internacional a través de diplomacia y el respeto de las normas internacionales.

Las dificultades económicas, sociales y laborales que atraviesa Venezuela deben ser abordadas mediante soluciones políticas, diálogo social y procesos soberanos, sin presiones externas ni intervenciones armadas. La defensa de los derechos humanos, del trabajo decente y de la democracia no puede hacerse desde la guerra ni desde la imposición. Desde el movimiento sindical internacional, y en coherencia con los principios defendidos por CCOO, UGT y por las organizaciones sindicales de las Américas agrupadas en la Confederación Sindical de las Américas (CSA), reafirman su compromiso con la autodeterminación de los pueblos, la resolución pacífica de los conflictos y el fortalecimiento del multilateralismo.

La Organización Internacional del Trabajo, el diálogo social y la cooperación internacional deben ser herramientas centrales para avanzar hacia sociedades más justas e igualitarias. Asimismo, UGT y CCOO condena y advierte de la lógica belicista, la utilización de la fuerza como instrumento de política exterior y voluble unilateralismo del que hace gala el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump.

Frente a la escalada militar y al tono bronco, CCOO y UGT abogan y defienden la vía diplomática, más diálogo y más solidaridad entre los pueblos. La paz es una condición indispensable para la justicia social y para la defensa de los derechos de la clase trabajadora en todo el mundo.

COMUNICADO CSA-CSI, 3.01.2026

La CSI y la CSA condenan enérgicamente la agresión militar estadounidense y la violación de la soberanía de Venezuela

Ante la gravedad de los hechos, que incluyen bombardeos sobre instalaciones en Caracas y la confirmación por parte del gobierno estadounidense de la captura y secuestro del presidente Nicolás Maduro, el movimiento sindical internacional declara:

Condena a la intervención militar: Denunciamos esta acción como una violación flagrante de la Carta de las Naciones Unidas y de los principios fundamentales del Derecho Internacional. El uso de la fuerza militar y la incursión en el territorio de una nación soberana constituyen un acto de guerra inaceptable que pone en riesgo la paz y la estabilidad de toda la región.

Defensa de la Soberanía y la Autodeterminación: En línea con la posición histórica de defensa de la autonomía de los pueblos, y respaldando las declaraciones emitidas por los gobiernos de la región que exigen el respeto irrestricto a la soberanía venezolana, rechazamos cualquier intento de cambio de régimen por la fuerza o mediante injerencia extranjera. El destino de Venezuela debe ser decidido exclusivamente por el pueblo venezolano a través de mecanismos democráticos y pacíficos, sin tutelajes imperiales.

Exigencia de Garantías Humanas: Nos sumamos a la exigencia internacional inmediata de una "fe de vida", el respeto a la integridad física y la liberación del presidente Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores, así como de cualquier otro ciudadano detenido en esta operación ilegal. Su estatus actual debe ser transparentado ante la comunidad internacional de inmediato.

Llamado a la Paz y al Diálogo: Coincidimos con la postura expresada por los gobiernos de Brasil, México, y otras naciones soberanas en la condena a la violencia y en la urgencia de retomar los cauces diplomáticos.

La región debe seguir siendo una Zona de Paz; no permitiremos que América Latina sea arrastrada a un conflicto bélico por intereses geopolíticos ajenos a nuestros pueblos.

 “Estos actos no defienden de ninguna manera la democracia, son claros actos de agresión como parte de una agenda de política exterior militarizada motivada por un interés económico unilateral”, dijo el Secretario General de CSI Luc Triangle. “Las amenazas de secuestro y el mal uso de los tribunales para atacar a un gobierno soberano socavan el estado de derecho a nivel internacional y sientan un precedente de coerción imperial que pone en peligro la paz en todas partes.”

“Desde el sindicalismo de las América condenamos la agresión militar y el secuestro del presidente Maduro y su compañera Cilia Flores, una violación de la soberanía e integridad del pueblo venezolano y de toda América Latina y el Caribe, declarada como Zona de Paz por la CELAC desde 2014. Estamos activando los mecanismos de solidaridad internacional con el pueblo y los trabajadores de Venezuela”, expresó Rafael Freire, secretario general de la CSA.

“Defendemos Venezuela y toda Latinoamérica como territorio de paz. No admitimos la invasión y la violencia hacia nuestros pueblos y territorios. El movimiento sindical, como siempre, se encuentra en la primera línea de defensa de la soberanía y la autodeterminación, la democracia y los derechos humanos”.

La CSI y la CSA se mantienen movilizadas contra las injerencias imperialistas, militares o económicas, de un país sobre otro, contra las guerras y en la firme defensa de la paz, la democracia y el multilateralismo.

Por la soberanía, la paz y la autodeterminación de los pueblos

 



[1] “US oil giants silent on Trump claim they will spend billions on Venezuelan oil industry”, The Guardian, 03.01.2026. https://www.theguardian.com/us-news/2026/jan/03/us-oil-trump-venezuela?

[2]  “Los bombardeos de EEUU en Venezuela y el secuestro de Maduro: un crimen internacional de agresión con consecuencias para Europa”    https://www.eldiario.es/internacional/bombardeos-eeuu-venezuela-secuestro-maduro-crimen-internacional-agresion-consecuencias-europa_129_12883845.html