martes, 21 de julio de 2026

TRES VOCES DE AMÉRICA LATINA: LA RELEVANCIA POLÍTICA DEL MUNDIAL, LA CRIMINALIZACIÓN DEL ANTIFASCISMO COMO NUEVO MACARTISMO, LA CONTRARREFORMA LABORAL EN EL CHILE DE KAST

 



En este verano intenso en Europa, hay que mirar más que nunca a lo que sucede fuera de nuestras fronteras. En una misma entrada hemos decidido juntar tres voces significativas sobre aspectos relevantes para la civilización democrática. Abrimos con una  breve reflexión de Tarso Genro sobre el significado político de la victoria de la selección española – La Roja – en el mundial de fútbol, para seguir con el comunicado del Grupo de Puebla en el que denuncian la peligrosa deriva autoritaria que se está generando en Estados Unidos con la criminalización del antifascismo como “terrorismo político” y su inmediata exportación a América Latina. Y finalmente, se incorpora un artículo de Lucho Villazón, abogado laboralista chileno y viejo amigo de este blog,  junto a Antonia Morales, socióloga, en donde denuncian la contrarreforma del gobierno Kast en Chile, toda una muestra de lo que las extremas derechas hacen en cuanto llegan al poder, desmontar los avances en materia social, sean éstos pequeños o grandes. Con ello además compensamos la ausencia de entradas durante este mes de julio, en donde deberíamos haber escrito en el blog, como hacían algunos comercios alimentarios en España, el género dentro, por el calor. Vamos a ello.

I

LA COPA DEL MUNDO COMO EVENTO POLÍTICO

Tarso Genro

La copa del mundo se volvió, a partir de los años 70, cada vez más un evento político. Hoy, además, es un evento básicamente mercantil, permeado por la corrupción y manipulaciones arbitrales, para prestigiar a los chicos-mercancía (como Neymar) con sus contratos millonarios. Apoyé a Brasil en todas las Copas en las que participó la selección, incluso durante el régimen militar, sin ningún problema de conciencia, porque la mayoría de nuestros atletas estaba allí con la sangre y el sudor de nuestro pueblo, representando a nuestro país y haciendo que explosiones de alegría recuperaran nuestra autoestima. El domingo 19 de julio apoyé, bufé, insulté, grité, porque allí —en la Copa más politizada y manipulada de la Historia— estaban disputando, de un lado, el psicópata perverso Trump, el idiota y cruel Milei y el genocida Netanyahu y —del otro lado— Pedro Sánchez, García Lorca, Don Quijote de La Mancha y las Brigadas Internacionales en la Guerra Civil. El fútbol violento, desleal y peligroso de Argentina perdió, no fue su pueblo. El pueblo de Argentina ya había perdido cuando eligió a Milei, el bufón almibarado que ofende todos los días la dignidad democrática de América Latina, bajo el permanente acoso imperial-colonial de un agente naranja senil cada vez más enloquecido.

II

EL GRUPO DE PUEBLA RECHAZA EN NUEVO MACARTISMO. CRIMINALIZAR A LA IZQUIERDA NO ES COMBATIR EL TERRORISMO

julio 21, 2026

Las recientes declaraciones formuladas por altas autoridades del Gobierno de los Estados Unidos representan un preocupante retroceso político e intelectual. Al presentar a “la izquierda”, “la extrema izquierda” o “el izquierdismo” como una amenaza global asociada al terrorismo, se instala deliberadamente una lógica de sospecha ideológica que creíamos superada desde los peores años de la Guerra Fría.

No es casualidad que, junto a organizaciones armadas, se evoquen una y otra vez referencias históricas destinadas a construir un relato en el que toda tradición política de izquierda aparezca bajo un mismo manto de violencia. Esa simplificación no busca comprender la historia: busca reescribirla para deslegitimar a millones de ciudadanos, partidos, gobiernos, sindicatos, movimientos sociales e intelectuales que, desde la democracia, han luchado y luchan por la justicia social, la igualdad y los derechos humanos.

La izquierda democrática latinoamericana no necesita recibir certificados de compromiso con la democracia. Ha sido protagonista de la recuperación democrática, de la ampliación de derechos, de la reducción de la pobreza y de la defensa irrestricta de los derechos humanos, incluso frente a dictaduras, persecuciones y golpes de Estado.

Combatir el terrorismo es una obligación de todos los Estados. Pero utilizar esa causa para estigmatizar una identidad política constituye un grave error que solo alimenta la polarización, debilita el pluralismo democrático y reabre una peligrosa lógica de enemigos internos.

América Latina conoce demasiado bien las consecuencias del macartismo, de la doctrina de la seguridad nacional y de las campañas que identificaban cualquier demanda de justicia social con una amenaza terrorista. Esa visión dejó miles de muertos, desaparecidos, presos políticos y exiliados. No aceptaremos que esa narrativa vuelva a instalarse bajo nuevos nombres.

El Grupo de Puebla rechaza categóricamente cualquier intento de criminalizar a la izquierda democrática o de convertir las diferencias ideológicas en categorías de seguridad nacional. Defender la democracia exige combatir toda forma de terrorismo, pero también defender el pluralismo político, el Estado de derecho y el derecho de los pueblos a elegir libremente sus proyectos políticos sin ser estigmatizados.

Frente a quienes pretenden dividir al mundo entre amigos y enemigos ideológicos, reafirmamos nuestra convicción de que la democracia se fortalece con más diálogo, más derechos y más justicia social, nunca con listas negras ni con la criminalización del pensamiento político.

La historia juzga con dureza a quienes confunden la discrepancia con el delito. América Latina no debe volver a recorrer ese camino.

iii

LA NEGOCIACIÓN COLECTIVA, LA GRAN AUSENTE DEL DEBATE LABORAL

Luis Villazon León. Abogado. Antonia Morales Vera. Socióloga. Santiago. 19/7/2026. 

El martes 30 de junio se publicó el Informe de la Mesa de Reactivación Laboral convocada por el Ministerio del Trabajo y Previsión Social, de la que participaron ocho economistas y una abogada, todos con perfiles que explican las conclusiones de la mesa: varias exautoridades y funcionarios de confianza de los gobiernos de Sebastián Piñera y personas vinculadas a centros de pensamiento de derecha, como Libertad y Desarrollo fundado por Hernán Büchi. La participación de las organizaciones de trabajadores y actores del mundo del trabajo fue restringida al envío de propuestas mediante un formulario.

El resultado de la mesa es un insumo técnico político que viene a complementar una agenda de debilitamiento del Estado y retroceso de derechos laborales individuales y colectivos, conformada por la “megarreforma”, una serie de iniciativas legislativas impulsadas por parlamentarios de partidos de derecha, proyectos que amenazan el derecho a huelga como el llamado “registro de vándalos”, y retrocesos consumados por vía administrativa como los dictámenes recientes de la Dirección del Trabajo.

En materia de derechos laborales, el Eje IV del informe de la mesa aborda cinco materias que resultan sensibles para los trabajadores: distribución del tiempo de trabajo, protección del empleo ante shocks, costos de despido e indemnización por años de servicio, polifuncionalidad laboral, y certeza jurídica en la causal de necesidades de la empresa. El hilo conductor de la propuesta es reducir costos laborales y las supuestas rigideces normativas para los empleadores. Las medidas se fundan en lo que el actual gobierno ha llamado “la emergencia laboral”, estableciendo erróneamente y sin evidencia que la principal causa del desempleo son los supuestos costos asociados a derechos laborales.

El componente laboral, “legitimado” mediante esta mesa “técnica”, es el aspecto regresivo que le faltaba al plan general del gobierno. Se trata de una reforma laboral encubierta que propone profundizar la desregulación de las relaciones laborales, debilitando los derechos colectivos, generando retrocesos en derechos conquistados por décadas y en aquellos sumados recientemente. Además, se omite deliberadamente cualquier debate sobre la negociación colectiva y su urgente reforma al actual sistema, como forma democrática de mejora de economía y condiciones de vida.

Ejemplo de ello es cómo se retrocede en la reducción de la jornada laboral a través de una propuesta “técnica” que permite calcular la jornada en promedios anuales que aumentan la jornada por sobre 45 horas semanales llegando incluso hasta 52 horas. El informe plantea que esto es posible en países como Alemania o Países Bajos. Esta afirmación desconoce que en esos países hay negociación colectiva ramal, mecanismo que permite negociar la jornada con los sindicatos y aplicarla según las particularidades de cada sector productivo, evitando la precarización y el abuso laboral.

Cabe recordar que fue el propio gobierno quien, como primera acción al día siguiente de asumir, retiró del Congreso el proyecto de ley sobre negociación ramal, negando el debate democrático sobre este mecanismo establecido en países de la OCDE que se suelen citar de ejemplo.

Un gobierno que en su discurso pone en el centro el orden, la familia y la seguridad como sus grandes paradigmas, no hace más que asestar un golpe profundo a la seguridad de miles de familias, que no solo buscan seguridad contra la delincuencia, sino que también contra el abuso empresarial y la falta de protección laboral tan propia de nuestro ordenamiento jurídico laboral.

Los cambios propuestos en materia laboral significan un profundo retroceso y van en contradicción directa incluso con la reciente encíclica papal “Magnifica Humanitas”, cuyos ejes colisionan con la agenda dogmática del gobierno. La encíclica señala en forma clara que el trabajo debe diseñarse centrado en la persona y no en el rendimiento (productividad). También pone énfasis en el rol de las organizaciones sindicales y sus instrumentos, constituyendo un respaldo explícito al rol de las organizaciones de trabajadores como actores relevantes de representación y, por cierto, a la negociación colectiva como instrumento de disminución de las desigualdades.

En efecto, el papa León XIV se refiere, ante escenarios de mayor pobreza y desigualdad provocados por la sustitución de trabajadores por sistemas automatizados, a la necesaria renovación de las organizaciones sindicales para asumir estos desafíos. Es uno de los respaldos más explícitos del texto a los cuerpos intermedios de representación de los trabajadores frente al cambio tecnológico.

Chile no va a crecer más excluyendo y precarizando a quienes sostienen el país con su trabajo: son los trabajadores quienes conocen de mejor forma los retos y necesidades de los sectores económicos en los que se desenvuelven. La propia evidencia muestra que para enfrentar los cambios en el mundo del trabajo son necesarios actores robustos, sindicatos que jueguen el rol que la propia autoridad eclesiástica resalta. Fortalecer la negociación colectiva es fortalecer la democracia en un amplio sentido: distribuye mejor la riqueza, incorpora a los trabajadores en los debates y decisiones productivas, y nos acerca a que el trabajo sea fuente de dignidad humana.

 


3 comentarios:

clicktabweb dijo...

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Anónimo dijo...

Excelente profesor Baylos

Anónimo dijo...

Gracias maestro